sábado, 1 de julio de 2017


SOCIALISMO Vs. CAPITALISMO

La diatriba entre el Socialismo y el Capitalismo en Venezuela parece no tener fin. Por un lado tenemos algunos ideólogos y sabios del proceso revolucionario quienes se han dado a la tarea de patear el país para educarnos acerca de los nobles fundamentos, para que prefiramos al socialismo o comunismo (su forma ulterior) como forma idónea para resolver los problemas de nuestra sociedad. Le asignan solo bondades al socialismo, en cambio al capitalismo todos los males. Los fieles del capitalismo están en la acera del frente ideológicamente, más bien política y económicamente.

Como no tengo el suficiente conocimiento político ni económico como ellos, quienes son economistas los capitalistas y los socialistas revolucionarios son  “cuadros” bien formados inclusive en Cuba, y no puedo rebatirlos con argumentos conceptuales de sus nomenclaturas y preferencias, me limitaré a explicarlo de la manera más sencilla, la del lego aficionado práctico en política y economía.

Un país necesita producir los bienes y servicios que sus ciudadanos necesitan para vivir. Debe entonces producir para el consumo interno, pero no puede producirlo todo, para ser autárquicos, sino que solamente producirá aquello en lo cual tiene capacidades instaladas, aquello que su territorio y sus condiciones naturales se lo permiten. Aquello donde sea competitivo y tenga comparativamente los recursos para hacerlo de manera económica y eficiente. En tal sentido, debe importar algunos rubros, bien sea porque no puede producirlos o porque no debe, porque no le es económicamente adecuado, practicable o aceptable. Por las mismas razones, el país debe producir para exportar y vender ese excedente a otros países, pues es la única manera de obtener dólares, divisas, moneda fuerte, de alto poder adquisitivo mundial. Es decir, el salario de un país son sus exportaciones. El país debe también invertir, ahorrar, pagar subsidios directos e indirectos, etc. la fórmula del ingreso en economía así lo define y contempla todos estos elementos en su teoría.

El modelo capitalista, que es el único que sabemos genera riquezas, es acusado de tener una lógica fundamentada en la optimización de los recursos productivos para generar las máximas ganancias y cuya lógica no respeta aspectos de orden moral, sino estrictamente eso, optimizar las ganancias. Los revolucionarios denuncian que los empresarios explotan a la clase trabajadora y se quedan con la plusvalía y que los políticos en ese sistema capitalista odiado, están en connivencia con los empresarios capitalistas, quienes les financian sus campañas y a quienes les pagan con políticas públicas que les permiten mayores ganancias, para recuperar el capital empleado para ponerlos allí.

Los comunistas y los socialistas no son lo mismo, porque las categorías para definir a los primeros están en el terreno de las ciencias políticas y los segundos en el de la ciencia económica, pero que, a todo efecto, es lo mismo, según respondió el sabio Fidel Castro cuando Patricia Davis lo entrevistó y le preguntó  ¿Qué es para Ud. el socialismo del siglo XXI ahora? y al zorro viejo se le “chispoteó” la siguiente respuesta al rompe: “!Es Comunismo!”…“! El que el propio Marx definió como como comunista como el Comunismo”! ¡Así de simple! Y no tengo argumentos para rebatir a tan alto personaje.

Los socialistas esgrimen las bondades de su sistema ideal y perfecto, según el cual los venezolanos deben olvidarse de la propiedad privada individual, como tradicionalmente conocemos, donde de acuerdo a la Ciencia Económica las familias son las propietarias legitimas de los factores productivos (Tierra, Capital y Trabajo) y en su lugar deben aceptar que el estado sea el amo de la propiedad colectiva de los mismos. Por eso no cumplen las prescripciones constitucionales para la expropiación y aplican la confiscación, de la que María Corina Machado le enrostró al difunto en la AN con la frase lapidaria de “Confiscar es robar”. De paso, los socialistas y comunistas, quienes repudian la plusvalía, se quedan con la que les generan los proletarios “uníos”, verbi gracia lo que pasa con los médicos cubanos por los que los Castro cobran 20.000 dólares por cada uno a Venezuela, y a ellos les pagan miseria. Es tan alta la deuda que Venezuela tendría en este acuerdo leonino en favor de la isla, que hace unos meses Cuba respondió que los 17.500 lingotes de oro que el difunto les envió desde la también odiada Europa, donde estaban en depósito, a sus arcas más confiables, están en Cuba en garantía para dicha deuda. Creo que los 20.000 MM de dólares de la reserva que completaban aquella decisión, también pelaron. Nosotros les vendemos 130.000 MM de barriles de petróleo y ellos usan 30.000 y venden 100.000; o sea, son ahora brokers petroleros, como intermediarios comisionistas de todo cuanto nuestro país compra a terceros. Una "manguangua".

En el sistema o modo de producción socialista, la propiedad colectiva debe ser trabajada por todos “según sus capacidades”, que cada uno tenga para crear riqueza, para formar un pote que el estado comunista o socialista empleará para  brindarle a todos la mayor suma de felicidad posible. La distribución de la riqueza creada bajo este modo de producción será hecha únicamente por el estado, quien lo hará con sentido de justicia social, con equidad. El lema es: “De cada quien según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”.

Los líderes y caudillos eternos de la nomenclatura prometen satisfacer las demandas de todos, sin que exista marginación, ni discriminación, ni desigualdades que empobrecen al hombre en el sistema capitalista al cual se oponen y el que, según el marxismo:
El capitalismo es un engendro maligno, cuyo fin primordial es la acumulación de riqueza mediante la explotación de las personas”, agrega que: “aunque el capitalismo se jacta de haber conseguido grandes logros en los planos científico-tecnológico, ha sido incapaz de resolver los grandes problemas que afectan a la humanidad en su globalidad, la miseria, el hambre, la sobrepoblación, la destrucción del medio ambiente, la violencia, la explotación y el abuso, la mentira y la manipulación”.  La profecía de Marx era que: “El capitalismo desaparecerá consumido en sus propias perversiones” ya definidas.

El socialismo se ufana de que el pueblo debe ser empoderado para que asuma las riendas de su propio destino. Como vemos, todo esto suena como un sueño, una utopía preciosa, una que muy difícilmente puede ser rebatida por un  hombre de buenas costumbres, sensible y justo. El hombre, por desgracia, se rebela en la práctica a tan bellos propósitos, y aún bajo un sistema socialista y en su desenlace ulterior del comunismo, deviene en inmensas desigualdades, donde - aunque dicen que es para que todos seamos iguales, unos se convierten en “más iguales que los otros”- termina fracasando, como ha fracasado en todos los países donde se ha intentado. 

En Venezuela lo que ha ocurrido, para confirmar la regla, lo vemos en su estruendosa como cruda y cruel realidad que hoy sufrimos. El socialismo del siglo XXI ha fracasado, una vez más. Hoy no tenemos alimentos, no conseguimos medicinas y hacemos largas colas sin importar e ignorando casi siempre cuál rubro venderán ese día, en cantidades de una unidad por persona, según sea el digito terminal de su cedula de identidad. Colas humillantes y denigrantes, bajo sol y lluvia por horas, donde nos maltratan y hacen control social, disuasión y proselitismo.

Los líderes del régimen son clasificados por organismos especializados internacionales como Narcotraficantes y Terroristas convictos y confesos, y algunos “cantantes” (familiares cercanos a la pareja presidencial han sido declarados culpables por un jurado), el gobierno ha establecido alianzas con intereses ajenos y a contrapelo del interés nacional, comprometiéndonos en una realidad geopolítica mundial inconveniente y contraproducente. Han quebrado PDVSA y venden sus activos a precio de gallina flaca para obtener liquidez y pagar gasto público. En fin, “VENEZUELA ESTA EN QUIEBRA”.

No sé si alguno desea completar este cuadro o diagnóstico  de la realidad del conflicto socialismo Vs. Capitalismo en nuestro país.

 


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