LAS
QUEJAS A LOS MILITARES
Puedo comprender, más no aceptar,
el disgusto que tienen los civiles contra los militares; pues, a juicio de
nuestro libertador Simón Bolívar: "Un
soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el
árbitro de las leyes ni del gobierno; es el defensor de la libertad"
No le corresponde al militar ser el árbitro
de las leyes ni ser el policía de la constitución. Al menos, no en nuestro país.
En Honduras, por ejemplo, la constitución contempla como articulo pétreo la no reelección
y no permite ni siquiera que la propongan. Así mismo, le encarga taxativamente al
militar ser el policía de la constitución hondureña. Eso fue lo que los
militares hondureños hicieron ante los intentos de Zelaya de introducir por la
fuerza una urna extra en unas elecciones presidenciales, para consultarle al pueblo si deseaba la reelección. Lástima que se
extralimitaron y extraditaron al presidente, lo cual era inconstitucional también,
y no lo juzgaron en su territorio, esa fue su arbitrariedad. No obstante, se mantuvieron
firmes y hoy Zelaya es un recuerdo ingrato; pero, no es el presidente de ese país.
En el nuestro, el artículo 333 reza: “Ésta Constitución no perderá su vigencia si dejare de
observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio
distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o
ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el
restablecimiento de su efectiva vigencia”. La constitución venezolana ha sido violada ab initio del
proceso revolucionario que se impuso, Desde el mismo juramento del finado ya se
le dijo moribunda a la del 1961, y la versión promulgada en 1999, recién estrenada,
se comenzó por violarla y tal conducta se ha mantenido recurrentemente en estos
15 años. El último puntillazo, en la misma despidida del difunto, cuando la línea
sucesoral fue alterada para favorecer los intereses foráneos de dominación y
tutelaje político revolucionario.
Como leímos, ante la violación de la constitución
corresponde a los ciudadanos e investidos o no de autoridad rescatar la
vigencia y fuerza y vigor de la misma, no le encarga a los militares convertirse
en mesías redentores. El poder militar debe estar subordinado al poder civil legal y legítimamente constituido.
Esa película de militares erigiéndose en salvadores ya la vimos y
no nos gustó. En 1998, los civiles le entregaron esta responsabilidad a un
grupo de oficiales COMACATES (comandantes,
mayores, capitanes y tenientes) quienes se abrogaron la responsabilidad de
hacer lo que los civiles tenían por derecho y deber hacer, y vean lo que nos pasó,
intentaron un golpe de estado, el cual por fortuna fue frustrado por la FAN
leal a la constitución; pero, de inmediato un grupo de manipuladores, jugando a
cazar guiris o pescar en rio revuelto, se encargaron de darles beligerancia y
hasta apostaron por ellos. Luego de un cierto periodo, les hicieron asumir la
lucha política mediante un partido que transformó
el MBR 200 en MVR y luego se transformó definitivamente en el PSUV.
Hace
unos años Pablo Aure les dijo a los generales y almirantes que les faltaban pantaletas
y los adminículos testimoniales viriles:”No sigan azuzando a los militares y dándoles
beligerancia política, que no deben tener”.
Podemos aceptar las tesis de
Thoreau, Bolívar, Gandhi y Luther King, las cuales coinciden en un hecho
esencial, la desobediencia civil por medios pacíficos, como la vía correcta
ante la ley injusta, y ante el mal gobierno. Para la Tiranía continuada y
resistente, según esos pensadores, queda la guerra; pero, eso no lo quiere
nadie. Pero, nunca darle alas a que un militar asuma el gobierno, porque los
civiles del gobierno de turno no lo estén haciendo bien.
Por cierto, en la constitución
de 1961, el constituyente fue sabio y taxativamente estableció que las FFAANN deberían
ser PROFESIONALES, APOLITICAS Y NO
DLEIBERANTES. .sabias frases que fueron transformadas en unas de carácter
ambiguo como las que hoy expresan “La
Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional,
sin militancia política”
Del
legado libertador rescato una serie de frases lapidarias las cuales podrían servir
de oriente a tantas locuras:
"Es insoportable el espíritu militar en el mando civil"
"El sistema militar es el de la fuerza, y la fuerza no es
gobierno"
"Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la Libertad han
exterminado al fin a sus tiranos"
Cuando el pueblo, por medio de la instrucción, sepa lo que son sus deberes
y derechos habremos consolidado la República."
"Un militar no tiene virtualmente que meterse sino en el ministerio
de sus armas”.
Simón Bolívar
Excelente...y yo agregaria que con suma frecuencia los militares no producen riqueza, sino que saben gastar con exactitud un presupuesto.....por supuesto en este comentario excluyo abiertamente al General Perez Jimenez....abrazos
ResponderEliminarMuy bueno. Clemenceau dijo alguna vez " Dadle a un militar la administración de un país y en poco tiempo notaras las ruinas de tu decisión."
ResponderEliminar