lunes, 29 de febrero de 2016

IDA AL AIRE

La vida de un piloto de aeronáutico tiene aspectos interesantes, propios de este oficio. El capitán de un avión, como en los barcos, es la figura más relevante de la tripulación, el responsable de las vidas y de su aeronave. A bordo de un buque se dice que es Dios y en el avión, si no es Dios, es su hijo. Cuando se está en momentos de tormentas, o en tiempos muy malos, en emergencias por fallas graves, se confía absolutamente en sus conocimientos y experiencias y su palabra es santa.

Un piloto recién salido de la escuela, así sea un genio, es posible que tenga más conocimientos frescos y actualizados, pero, le falta la experiencia. Él sabe, por teoría, todo cuanto hay que hacer; pero, no sabe a ciencia cierta cómo hacerlo y en cuál momento y de qué manera aplicar todo lo que tiene en su cabeza, además de que en esos momentos de tensión, el temor pudiera no dejarle recordarlo. Al entrar en un mal tiempo, el primero que uno entra, uno no sabe, ni atina, a distinguir cuán grave es con respecto a otro y si el avión o el buque pueden aguantar esa condición. El capitán, en cambio, ha estado en tantos que sabe a ciencia cierta qué hacer y cómo hacerlo y si le entra al fenómeno o le rehúye y toma otro rumbo.  Se dice que al salir de la escuela el piloto sale con dos maletas, una de la suerte (llena) y otra (vacía) de conocimientos y experiencias. A medida que transcurre su carrera la primera se vacía, mientras se llena la otra.

Hay una situación muy riesgosa que sucede en la mar y en el aire, que es aquella en la cual el comandante le quita el control temporal que trae el oficial que está de guardia o temporalmente a los controles y asume el mando de la nave. Un capitán muy celebre en la aeronáutica civil venezolana, mi amigo el CAC Hernán Zapata (a) “El vampiro”, comandante de la línea AVENSA, solía decirle con suma gracia a sus copilotos cuando éstos venían garrapateando o arañando la aproximación y a punto de ponerse el avión de sombrero:

El comandante de la aeronave se reserva el comando de la misma; porque, el planeta tierra se aproxima a velocidad vertiginosa”

y, acto seguido, tomaba los controles.

En el argot aeronáutico se denomina “ida al aire” o “go around “ en inglés, a aquella situación cuando el comandante analiza y juzga en milésimas de segundo la situación táctica, las circunstancias y condiciones del vuelo y se siente inseguro o aprecia que la aeronave está a punto de sufrir daños, y entonces  le quita el avión al copiloto y asume el control, para lo cual efectúa lo que sea necesario dentro de las normas y procedimientos y de acuerdo al manual y a las características de su aeronave, para reponer las condiciones seguras. Si está en una  aproximación  en el patrón de aterrizaje, en final corto, y algo falla, él toma el control informándole al copiloto, al cual releva de inmediato, controla el avión, aplica full potencia, retrae los frenos aerodinámicos si estuvieran afuera, controla el avión, inicia el ascenso y sube el tren de aterrizaje cuando los indicadores le indican la condición de “climb positivo” no antes,  y luego sube los flaps, retrae los slats a su velocidad , y vuela hasta alcanzar la altura de seguridad deseada y, luego que el avión está en condición recuperada, segura totalmente, puede darle el avión de nuevo al copiloto, alumno, etc.

En Venezuela estamos a punto de estrellarnos y el planeta tierra se acerca  vertiginosamente, la quiebra nacional, institucional, política, moral  y económica es espeluznante. El aparato productivo colapsado, no hay bienes en el mercado, las familias no encuentran alimentos ni medicinas, no hay agua potable, la electricidad falla a cada rato, GURI a punto de colapsar porque el nivel de las aguas está casi al máximo mínimo permitido, donde habrá que apagar las turbinas, de paso, no hay plantas termoeléctricas para acoplar al sistema interconectado nacional, PDVSA sin mantenimiento de sus pozos ni de sus equipos, importamos petróleo y gasolina, EL Palito lo único que produce es vapor de agua para simular actividad, no refinamos ni kerosén. Las fincas confiscadas no producen ni yuca, ni melones, que son dos cultivos papayas, que se dan solos.


Por increíble que nos parezca, hay un capitán del pasado democrático de esos 40 años de construcción de la democracia en Venezuela que tanto satanizan hoy los revolucionarios, quien se asoma como lámpara de Diógenes, como luz al final del túnel, y que la gente ya pide a gritos en este universo de desastre, el cual luce como crónica de una muerte anunciada, me refiero a Henry Ramos Allup, quien está a punto de decir lo que mi amigo Hernán solía decir y tomar el control para efectuar una ida al aire, para luego llamar a elecciones y poner otro piloto. No me refiero a un golpe de estado, sino a una de las soluciones constitucionales, pacificas, democráticas y electorales de las cuales disponemos en nuestra legislación y cultura, para recuperar al país de esta barrena de plato (de las más peligrosas) en la cual estamos.  

jueves, 25 de febrero de 2016

EL PAQUETAZO

Le llamaron “el paquetazo de Miguel Rodríguez” (se dice que es hijo de Jòvito Villalba)  aplicado de manera abrupta al comienzo del gobierno CAP II, es cierto, pero era necesario, y resulta que perdimos la oportunidad de poner en orden las cuentas nacionales. Era la receta del FMI y era lo que convenía y no lo aplicamos. Años después el difunto lo aplicó, en un paquetazo peor y no se dieron cuenta. Hoy Lorenzo Mendoza dice que hay que ir al FMI y lo criminalizan, cuando casi todo el mundo coincide en que sin inversión extranjera, y nacional por supuesto, no salimos de ésta en la que “ellos” nos metieron, precisamente por no observar las reglas de la economía.

El paquetazo no es más que cuando lo países recurren al FMI deben observar sanas medidas de control del gasto público, reducción del mismo y saneamiento de sus finanzas para calificar para los préstamos (apalancamientos)  o acceder a derechos de giro del BM. Por supuesto, los gobiernos deben cesar sus medidas de corte clientelar y paternalistas, demagógicas y populistas. La manera de reducir gasto corriente es “apretar el cinturón” y eso se hace, lamentablemente, accionado sobre el factor trabajo, reducción de salarios y de empleos, botadera de personal en exceso o clientelar que abruma los ministerios, gobernaciones, alcaldías, etc., los cuales acogotan improductivamente las organizaciones. Quienes han estado en la conchupancia, comiéndose los hígados de la nación (ej. Quebrar a PDVSA), no deben ahora empezar a llorar. Somos todos cómplices del agotamiento del aparato productivo nacional con nuestras conductas lenitivas o permisivas para con los gobiernos y por no estar alertas para no dejarnos alienar por encantadores de serpientes y por no exigir el control del ejecutivo y el balance de los poderes.

La idea es salir de los empleados públicos o al servicio de la nación, en eso que llaman “Civil servicie”, en países avanzados, y llevarlos,  como ellos, a un número racional y optimizado, que aquí está atrofiado por el régimen que prometió corregir la IV república y la empeoró; pero, eso se debe hacer  estimulando al aparato productivo nacional para que los reabsorba. Eso impone recalificación de esa mano de obra improductiva y parásita, para transformarla en mano de obra calificada, competitiva y rentable a nivel de cualquier país avanzado, o sea, en un trabajador productivo que pueda ser empleado en las nuevas industrias y el país avance, progrese y cree riqueza, para que podamos distribuir esa riqueza, al remunerar con equidad y justicia al trabajador que la produce.

Tanto el FMI como el BM surgen del nuevo acuerdo de Bretton Woods y hacen parte esencial de un tratado internacional, en el cual los países se comprometieron a aportar c/u su alícuota para crear dicho fondo en días de vacas gordas, al que luego pueden acceder a sus recursos en los días de vacas flacas, si previamente, como cualquier entidad financiera, cumplen con las normas que todos se dieron en dicho pacto. Por tanto, las opiniones técnicas del FMI y del BM acerca de cómo estamos conduciendo nuestras economías, no son injerencia; pues, están dentro de sus atribuciones y competencias, otorgadas en consenso por todos los pases. En realidad, actúan como un FOGADE internacional.  Si tú no quieres que ellos opinen sobre la manera  en la cual manejas tu economía, cumple con las normas que no son “de ellos” sino “de nosotros”. ¡Así de simple!


Comparémosle con un banco nacional y su relación con el BC. Vayan a pedir un préstamo y deberán cumplir con los requisitos que el BC establece. Es el BC quien fija las tasas de interés,  el encaje legal, las tasas de redescuento, los bonos etc. Es parte de su labor de mantenimiento del valor de la moneda. De mantenimiento del equilibrio sano entre la corriente productiva de bienes y servicios ByS, de la economía,  con el circulante o corriente monetaria en manos del demanda final (léase todos nosotros), para equilibrar un buen precio justo de mercado, no fijándolo arbitrariamente y con medidas de inamovilidad eterna. Eso deforma la economía y produce lo que vivimos… un desabastecimiento con inflación absurdo, como inaguantable. Los intermediarios financieros, que son los llamados bancos privados o públicos, deben cumplir las normas del BC.  

miércoles, 24 de febrero de 2016

IDO DE LA GOMA

Un personaje de cuyo nombre no quisiera acordarme y menos pronunciarlo gustaba de asociar todo con el béisbol, yo prefiero el boxeo; pero eso, admito, es cosa de gustos.

En el béisbol una de las imágenes que uno recuerda de los managers es esa de salir (por segunda vez) al pitching box a pedirle la bola al pitcher cuando éste está “ido de la goma”. Antes, ha sido el cátcher mismo quien se aproxima al pitcher a darle confianza, a tratar de calmarle el nerviosismo y a ver si el lanzador aprovecha la oportunidad para decirle que está cansado, se siente mal,  o algo por el estilo. El caso interesante es que no importa en cual inning está el juego, ni si el lanzador ha venido haciéndolo bien o mal y si aún si se diera el caso que el mismo lanzador no estuviera de acuerdo con ser relevado, su opinión no cuenta, sino la del manager. El manager simplemente le pide la bola, le da la mano y le da su nalgadita de felicitación por el buen servicio prestado y trae al relevista al plato.

El asunto es que en los casos señalados no pudiera decirse que el pitcher ha abandonado sus funciones, pues sigue en el plato, ni dejado de cumplir sus responsabilidades, ni faltado voluntariamente a sus atribuciones y funciones del juego, pues sigue lanzando, él sigue en su puesto capeando el temporal y viendo al bateador cuarto bate blandiendo su 36” Adirondak y a un público gritando: “sáquenlo, cámbienlo, mándenlo a bañar” y quizá pidiendo internamente que lo vengan a relevar. Simplemente basta que el lanzador no de pie con bola y que no encuentre la goma, para atender al pedido del soberano. Eso solamente es suficiente para que la toma de decisiones del manager sea cambiarlo.

En Venezuela estamos con el juego en el noveno perdiéndolo y viene el cuarto bate del adversario.  El manager es el soberano, gritando sus males, sufriendo las angustias y aguantando palo y palo. El cátcher ya ha tratado en vano de hablar con el pitcher para saber de sus intenciones, de cómo se siente y decirle las estrategias posibles ante los bateadores y el lanzador no le para.

Recuerdo hace años, cuando Rafael Caldera II, ocurrió que el anciano presidente prácticamente dejó las riendas del gobierno en manos de sus hijos, uno de ellos apodado en bromas “el pimentón”, y la chispa criolla decía que el periodo Caldera I había sido mejor… ¡porque los hijos estaban pequeños! Un comediante decía que si uno se quedaba mirando fijamente al presidente durante unos 10 minutos… parecía que estaba vivo... y así, la evaluación general era que no había presidente y que íbamos por mal rumbo y peor camino. No podría decirse que el presidente había abandonado el cargo; pero, no estaba gobernando. El peor gobierno se decía que había sido hasta ayer el Caldera II; pero, lo han superado dos veces.

En los finales del periodo revolucionario anterior, el del difunto insepulto, mientras éste se encontraba convaleciente de su tratamiento post operatorio oncológico en Cuba, se nos dijo que gobernaba desde su cama de enfermo, y que hasta conversaba por horas y firmaba documentos y que regresó caminando al Hospimil y hasta una vieja jura que lo vio.  En el paseíllo de su ataúd por Caracas, se dice que en el féretro no estaba su cadáver. En su mausoleo, durante su velorio, se dice que había un muñeco de cera y que Cristina se había percatado y se había ido muy disgustada, y hay quienes aseguran que murió en diciembre anterior. Es decir, todo un CID campeador redivivo y todavía se duda de su causa y fecha-hora de su muerte, toda vez que este país de Ripley es el único donde gobierna un presidente impuesto quien aún no ha producido su partida de nacimiento, y quien relevó a otro quien, como monarca cualquiera, lo nombró como su sucesor y de quien no se tiene su acta de defunción.


EL caso es que el heredero ilegitimo, como incapaz, tiene ya varios innings "ido de la goma", con el juego más que perdido. No picha ni deja pichar.  Henry Ramos Allup ha asomado la idea de evaluar su abandono del cargo y es lo que me ha motivado a pensar en todas estas cosas que transmito; pero, les repito, yo de béisbol sé muy poco.

martes, 23 de febrero de 2016

AJEDREZ

De niño, jugaba Damas Chinas (el de las canicas)  y hasta Damas, incluso “El Zorro y Las Gallinas”; pero, no aprendí a jugar Ajedrez. Mis amiguitas letonas de apellido Atars, de La Guaira, hijas de un matrimonio Letón sí que jugaban muy bien y fueron campeonas. Su padre jugaba a nivel de maestro, incluso en campeonatos internacionales por correspondencia y había sido campeón de lucha grecorromana en las olimpiadas, su fecha de nacimiento coincidía con la mía (19 de agosto) y era un hombre muy simpático y fuerte, parecía un vikingo, y solía enseñarme como movía a voluntad sus bíceps mientras colocaba su mano en la frente como el pensador de Rodìn,  y eso me hacía admirarlo como a un héroe griego.


A duras penas sólo aprendí los movimientos básicos de las piezas y el sentido del juego, uno de caballeros, de gente inteligente y culta, el cual - como la matemática- cumple una función ulterior o by-product obligado, el cual es formatear la inteligencia para que ella se vuelva funcional y logremos adaptar nuestra mente a futuras exigencias en la vida. Debería ser obligatorio en los pensa académicos del Sistema Educativo Nacional. En 2006 intenté infructuosamente de introducirlo como asignatura en la universidad de la cual fui Vicerrector administrativo.


Un detalle para nada insignificante es que el juego, a diferencia de las vulgares (por populares) damas y las graciosas damas chinas, es que uno puede y debe comerse las piezas del otro en su estrategia general consistente de jugadas simples o poco complejas, para alcanzar el cuartel del contrario y  coronarse, o  para llenarle su casa y sacarlo a él, o para comerse las gallinas y quedarse de macho alfa en el patio.


En cambio, en el elegante y sesudo ajedrez, considerado juego-ciencia,  se trata de acorralar al rey, hasta que éste mismo se tumba o echa al suelo, significando la admisión de su derrota. Se puede comer piezas del contrario; pero, éste no es su fin y muchos chambones al comienzo pierden tiempo pensando en cómo comerse las fichas contraías, cuando el adversario sin comerse ninguna de las nuestras nos gana. El quid de la cuestión es mover bien los caballos, las torres, los alfiles y peones, ayudados de la súper poderosa reina, hasta que encerramos al rey contrario en una posición tal, en la cual éste no puede moverse y se derroca él mismo, como chacumbele.


Esto siempre me interesó, pero, mi modesta inteligencia y mi carácter inquieto, no me daba para sentarme por horas, para pensar y repensar y acumular jugadas adelantadas, para aprenderme los diversos mates, empezando por el pastor y las jugadas famosas de otros tantos maestros del arte. Es decir, apenas pude aprender a mover piezas y asumir cara de inteligente, de parejero que todavía no ha comprendido que el fin del juego es simular un enfrentamiento agonal entre dos ejércitos, donde cada rey usa sus recursos   hasta que el rey contrario se rinda.


En esta vida que vivimos, el ajedrez pienso sería una buena alegoría o parangón para lo que nos acogota.  Nuestro “rey” está acorralado por su propia ineptitud, ya no tiene más jugadas que no sean las de la estrategia perder-perder o la llamada “Zancadilla del Diablo”, aquella del  célebre escritor de novelas de vaqueros, Marcial Lafuente Estefanía, donde el villano inminente perdedor dice: “me voy, pero me llevo al otro en los cachos”.


En 1810, el ultimo Capitán General de la Capitanía General de Venezuela, Vicente Emparam, al verse encerrado renunció elegantemente y aprovechó el respiro o puente de plata que le tendía Madariaga, para pronunciar su famosa frase: “Bueno, si Uds. no quieren que gobierne, yo tampoco quiero mando”, y cogió las de Villa Diego.


Igual le sucedió a Marcos Pérez Jiménez en 1958, cuando su lugarteniente intelectual o arbitrio de la elegancia a lo Petronio, el ministro de interiores Laureano Vallenilla-Lanz Planchart (1912-1973) (a) “Laureanito”, apodado así para diferenciarlo de  su padre (1870-1936), quien ya lo había sido de Gómez, como buen consiglieri le dijo: “vámonos mi general, que pescuezo no retoña” y alzaron vuelo en una vaca sagrada.


En abril de 2002 el rey fue derrocado por una mega marcha que empezó como paro cívico nacional y que, técnicamente, no fue una huelga de trabajadores, sino una bola de nieve que creció gracias al fuego iniciador o catalizador azuzado por líderes del momento; pero que, reflejaba la combinación perfecta de oxígeno, comburente y temperatura necesaria para hacer eficiente la explosión, la cual tenía que darse para buscar salir de la presión en la que la situación nacional se encontraba. El rey de entonces comprendió y se doblegó ante la realidad de la mega manifestación e inteligentemente renunció, aun cuando hasta hoy no se tenga su renuncia escrita,  porque alguien la guarda como la “Perica” o la “reservada” de juego del truco, porsia.  NO necesito recordarles todo; pues, el sentido de mi escrito es analizar y comparar tiempos y circunstancias y para decirle o recordarle a quien deba oírlo o leerlo, que otra vez  el rey está encerrado, que no aplique a Marcial Lafuente Estefanía y que coja las de Villa Diego, que pescuezo no retoña.






lunes, 22 de febrero de 2016

PAÍS EN DIÁLISIS

Luis García Mora nos habla de un país en diálisis, lo que me hace remitirme a los  estudios del Dr. Alfred Pischinger (1899 - 1982) quien fue un médico, histólogo y embriólogo austriaco, padre de la histoquímica y creador del concepto de sistema básico o tercer sistema. Este galeno nos demuestra que etejido conjuntivoconectivo o intercelular, también llamado tejido mediomesénquima o matriz extracelular, es un líquido que baña todas las células del cuerpo y de él extraen sus nutrientes y a él aportan sus toxinas, como producto de su normal metabolismo, que es fundamentalmente alcalino. Si esas toxinas, siempre de naturaleza ácida, se acumulan a su alrededor, la célula se asfixia y puede reaccionar de varias maneras: 1. Por medio de un proceso de hidratación que disuelva los ácidos exteriores que la queman. 2. Por medio de la muerte o apoptosis celular. 3. Por medio de la absorción de calcio de los huesos. 4. Por medio de una mutación hacia una forma de vida ácida y no alcalina, que es el cáncer.
Las células en su metabolismo transforman el aire que respiramos en CO2 y los riñones transforman la carne que comemos en ácido úrico y del hígado sale el colesterol, como aceite quemado, después del metabolismo.  Este CO2, el colesterol y el ácido úrico ensucian la sangre y el entorno celular. La célula, que debería vivir en entorno limpio, comienza vivir sumergida en sus propios excrementos y se producen las enfermedades, siendo la peor el cáncer.

Por fortuna, el cuerpo humano cuenta con filtros para limpiar ese entorno celular como son el riñón, el hígado y los pulmones.
La diálisis es el proceso de limpieza, que puede hacerse de manera natural en los órganos señalados siendo el riñón el que uno asocia con mayor facilidad a la palabra diálisis. Esta diálisis puede hacerse mediante baños en un agua termal o en una bañera de casa con 100 litros de agua y 2 kilos de sal común (20 gramos por litros). Esta concentración es superior a la del cuerpo cuya concentración es de 9 gramos por litro; por tanto, la porquería que está en este entorno celular sale a través de esa membrana, en un proceso de osmosis y la botamos al exterior del cuerpo, esa es la belleza de esta diálisis en baños  termales en balnearios o en casa. Es decir, una diálisis no intravenosa, sino percutánea.
Como ya dije, normalmente esa porquería es botada al exterior por el riñón, por el hígado y por la piel; pero, cuando es superior a la capacidad de limpieza del propio organismo, es cuando produce las enfermedades, cuya máxima expresión es el cáncer, que en definitiva es el proceso de mutación de la célula sana para sobrevivir.

Es decir, ese líquido intersticial alrededor de las células debe estar siempre  limpio, con un PH no ácido, pues es en ese entorno, por su mala calidad, donde se producen las enfermedades. Si las células están sumergidas en el detritus o excrementos de ellas mismas, se enferman y si manteneos ese entorno limpio, se mantienen sanas.

Para ello, él recomienda varios procesos de limpieza de los tres filtros de los cuales contamos para tal función (como son el riñón, el hígado y lo pulmones). Ello se logra con buena dieta alcalina con frutas y vegetales, un ayuno de carne la que deberíamos comer solo un día a la semana, baños en aguas termales o en bañera, ejercicios aeróbicos moderados; es decir, alcalinizar el cuerpo para reducir el ambiente ácido.


Por lo leído es fácil entender que Venezuela es ciertamente un país cuya células (la sociedad) esta viviendo en sus propios excrementos y necesita con urgencia de  una diálisis.

domingo, 21 de febrero de 2016

JUEGO TRANCAO

Al presidente encargado (de manera ilegítima como ineficiente) del país le oí decir que después de su cadena de ayer 20 de febrero (de lugares comunes, clichés revolucionarios y nada de sustancia diría yo), iría a jugar domino en Catia, donde una familia que le había invitado y yo le digo que no tiene que ir tan lejos, que no pierda su tiempo…ya el juego está trancao.

La AN, de mayoría evidente de 122/167 diputados de la oposición, o 109/163 si más les gusta, mayoría alcanzada gracias a la voluntad del pueblo que votó por un cambio, para lo cual tiene que haber votado muy buena parte de los rojos insatisfechos con el régimen, colocó sus piedras y el TSJ, como mirón chillón entre los dos jugadores, AN y gobierno, sentenció que sí procede el decreto de emergencia que la AN no había aprobado, conclusión a la cual arribaron los diputados luego de haberlo estudiado y con muy buenos argumentos,  y cuya votación no favoreció el mismo. El gobierno dice que no acatará nada de lo que diga la AN y ésta última se encuentra en una puja con el TSJ. Esta puja indebida, como contraproducente, de los poderes esenciales de la república, coloca el juego trancao.

Pude entender del discurso, de la última cadena ya señalada, que el argumento del gobierno es que las confiscaciones a las propiedades de los hacendados o agricultores y ganaderos del país (según él unas 700 fincas) que ordenara el difunto, habrían sido correctas y, de paso, asume como que en manos del gobierno han estado productivas. De allí que, aunque suene incongruente porque si estuvieran productivas no ameritaría el decreto, haya ordenado los tales 14 motores anunciados, para que sigan en manos de sus acólitos, para que "ahora sí", las pongan a producir “de ahora en adelante” a full chola, para satisfacer la demanda de alimentos, cosa que no han hecho desde su confiscación. Digo confiscación, porque no hubo el debido proceso que haya producido la sentencia firme de la justificación de necesidad por utilidad pública, ni pago oportuno de los fundos, para llamarlas expropiación; razón por la cual, digo que fueron confiscados, no expropiados. Además, no continuaron produciendo lo que sus legales y legítimos propietarios los tenían produciendo, gracias al "know how" familiar, perfeccionado desde sus ancestros al presente. Incluso AGROISLEÑA, transformada en AGROPATRIA, dejó de prestar los servicios que les prestaban con regularidad y buenas coordinaciones a los susodichos ganaderos y agricultores.

¿Es que van a resucitar las reses que se comieron en parrillas?, o ¿es que van a re-cultivar las tierras yermas y enmontadas, y volver a contar con buenas semillas? No digo que sea imposible; pero, ¿Es que acaso todo no lleva su tiempo? A sus legítimos propietarios les costó décadas de trabajo alcanzar el funcionamiento regular de esas propiedades y a sus invasores les costó  meses destruirlas. Ejemplos son muchos, la Marqueseña, la de Diego Arria, los centrales azucareros, Agroisleña ya señalada, etc.  

Para remate, como era de esperarse, y como les dijeran tanto sus dueños como la oposición desde el mismo momento que las confiscaron, al dejar de producir los bienes y servicios que esas industrias enteraban al mercado, y con la continuación de la creación artificiosa y distribución engañosa de dinero inorgánico, se incrementó la inflación a unos niveles estratosféricos, con lo cual se produjo la tormenta perfecta de escasez (que dejó hace rato de ser  solo desabastecimiento) ligada a la inflación más alta el mundo, o ESTANFLACION en la que nos encontramos.

NO hay cómo importar; pues, ya no hay dólares para pagar las importaciones. Eso se puede verificar en el hecho irrefutable que en la rada, muelles y fondeaderos de los puertos del país, léase Puerto Cabello (donde vivo y veo todos los días) y La Guaira (que vi antier), no hay buques mercantes en espera para ser descargados y, ni que si se colocaran las órdenes hoy éstas llegarían antes del tiempo que consume colocar las órdenes, meterse en las colas de pedidos en las empresas extranjeras y que los buques naveguen a nuestro país, mas su llegada y distribución, etc. O sea, nos espera, en el mejor de los casos, unos 3 meses entre que se consigan dólares de alguna manera y se compren las importaciones, para tenerlas en las mesas del pueblo. Me temo que se podría configurar así el escenario de “un caso para la Cruz roja Internacional”, previsto por Arturo Uslar Pietri, quien predijo que en dicho escenario “aquí llegarían buques con alimentos para repartir sopas en las esquinas”.

El discurso del régimen  asume que el modelo del castro comunismo que ellos adoptaron a pie juntos es eficiente y está bien seguir con él, así estemos en bancarrota, no haya alimentos, ni bienes producidos por un aparato productivo nacional totalmente destruido, y repiten hasta el cansancio que la culpa de los males que nos acogotan no es de ellos, sino del maldito capitalismo, del imperialismo malvado mismo de “las venas abiertas de Latinoamérica”, y que los apátridas y traidores, lacayos del imperio son otros (locus externo) y no ellos, que son quienes han mal dirigido la economía nacional, basados en un modelo errado.

De allí que, las medidas anunciadas, como nos ilustra José Guerra, no apunten a ningún cambio sustantivo al modelo, sino su continuidad más terca (la perseverancia es virtud, la terquedad no). Apenas unos retoques dentro del mismo esquema, los cuales no solucionarán nada. Con esto en mente podemos entender que estamos y seguimos en muy mal predicamento. Un juego trancao y  la cochina perdida.


¡Paso! presidente, coloque sus piedras

sábado, 20 de febrero de 2016

GUERRA ECONÓMICA

Escucho con suma atención al diputado y calificado economista, el doctor José Guerra, analizar las medidas supuestamente económicas  informadas al país por el gobierno y no puedo menos que remitirme a mis conocimientos y experiencias de mi profesión o carrera naval para poder entender la gravedad que él me revela, mucho más cuando el gobierno nos habla de una presunta guerra económica; es decir, debo remitirme a mi background existencial, para poder entender por comparación o analogía.


Es que en la formación de un oficial naval se le imparten desde la Escuela Naval y en sus cursos superiores, asignaturas del área del derecho, de la economía y de todas las ramas del saber, no para que asuma cargos en el gobierno civil y compita con el ciudadano que de suyo tiene - por elección del pueblo- esas atribuciones y funciones, sino para que pueda armonizar su carrera naval con él y puedan entre ambos, civiles y militares, complementarse, esa formación le permite al oficial contar con las conexiones intelectuales necesarias y suficientes para que la correcta relación civil militar logre aprovechar al máximo el poder nacional en todos sus campos, político, económico, civil y militar, para la consecución de los fines de la nación.


Resulta que en mi carrera naval empecé en los buques y luego pasé a la aviación naval y en ambas áreas pude catar la importancia de un buen comandante para bien sea el buque o la aeronave. En ambos ambientes me interesé no solamente por la ingeniería, que fue mi primera especialidad, sino por la guerra antisubmarina, en la cual culminé mi carrera operacional, antes de pasar al alto mando ampliado; es decir, a ocupar los cargos en la estructura de la comandancia general.


En los buques, la guerra antisubmarina es de las más laboriosas y especializadas, dada la condición agonal que se da en la mar entre la capacidad operativa del buque versus las del submarino. Ello amerita de una gran coordinación entre el comandante de la nave y el oficial de guerra antisubmarina, al punto de que en un cierto momento de la maniobra u operación táctica, toma el control operacional temporal el oficial de guerra antisubmarina desde su central; pues, es él quien tiene la capacidad operacional especializada o técnica y es quien tiene en su centro de control o sala operacional los indicadores donde arriban y se analizan y evalúan los datos que les van llegando provenientes de los diversos equipos, sensores e indicadores . En el avión es el copiloto, al cual se le llama TACO, palabra del inglés por “tactical Coordinator”. En español traduce “Coordinador táctico” palabra que coincide con el termino popular de “taco”, como en el dicho: “ese tipo es un taco”, para significar que es un machete, o cualquier persona que está altamente calificada.


En un cierto momento, que lo da la situación táctica, el comandante de la nave lo sigue siendo; pero, le otorga temporalmente el mando táctico de la nave al oficial de GAS (Guerra antisubmarina) para que la evoluciones sean lo mas eficientes posibles y se pueda dar caza, en tiempo real y con efectividad, al enemigo. De otra manera, si se plantearan conflictos de competencia o de capacidad de análisis o de diferencias entre los indicadores y de su evaluación, bien sea por capacidad o por extemporalidad, estas no se reflejen en la ineficiencia y el submarino no se nos escape o nos pudiera destruir o destruir a alguno de los buques del convoy. Debemos saber que el submarino enemigo viene y está para ir acabando con los buques que transportan las diversas cargas de comodities o mercaderías que la economía del país produce y que la marina mercante está transportando; pues, la economía de los países en guerra siguen funcionando y la misión general de la armada es proteger ese cuerpo principal mediante las diversas cortinas antiaéreas, antisuperficie y antisubmarinas que sean necesarias.


Como vemos , la función de la armada no es salir a la mar por no dejar o a navegar románticamente, o a luchar contra otras armadas per sé. Es salir a proteger los intereses nacionales marítimos en sus territorios o jurisdicciones acuáticas, como a los buques mercantes, a las rutas de navegación, a las instalaciones de la industria nacional que se encuentran ubicadas en las costas, los puertos, y cualquier otro objetivo de carácter estratégico que el enemigo pudiera venir a  destruir, anular o neutralizar.  También, por supuesto, para enfrentar cualquier aproximación de fuerzas enemigas que pretendan proyectar su poder naval a tierra. Para el oficial naval, la guerra es un ajedrez  muy complejo y difícil de jugar y resolver.


En el caso de la nación, vemos con suma preocupación como la economía está en bancarrota y como un comandante inepto y su tripulación tan inepta como él, no están en capacidad de dirigir las operaciones para defender al cuerpo principal de las amenazas internas y externas que la tienen en esta condición de minusvalía, incluso a las que provienen de su propio entorno y, en el caso de José Guerra, vemos en él a un excelente economista diciéndole al gobierno qué debe hacer y cómo debe hacerlo, demostrando que es un extraordinario “oficial de GAS”, quien debería ser encargado temporalmente de conducir las operaciones necesarias e indispensables para rescatar el aparato productivo nacional, el cual con gran asertividad y enjundia él ha demostrado que en las medidas no existe nada para recatarlo, para devolverle a la economía su capacidad de producir bienes y servicios para el consumo interno y, sobretodo, para la exportación de su excedente, para poder generar divisas fuertes. ! Léase dólares! . Las medidas de distribución de la riqueza están aguas abajo de su generación.

Ese es el meollo de la cuestión, encargar de la economía a un comandante competente y darle el comando temporal operacional estratégico y táctico de las operaciones indispensables para que Venezuela pueda destruir o neutralizar a ese submarino de la incapacidad, de la inflación, de la destrucción de nuestra economía. Esa es la tal guerra económica con que nos quieren distraer. Una guerra donde el enemigo está en casa, como aquella película de Hollywood, titulada: DURMIENDO CON EL ENEMIGO (Sleeping with the enemy), del género suspenso, de 1991, protagonizada por Julia Roberts.