miércoles, 3 de junio de 2015

“nada hace más ruido que un carro viejo y un diputado nuevo”.


¿En qué momento se desdobla el poeta en diputado, o  viceversa? Es difícil responderlo; pero, la prosa poética no abandona al poeta en su curul. Mucho menos cuando entendemos que poesía nos es sólo rimar bonito, sino rimar sentimientos entre un pueblo hambriento y un ser humano excepcional. El poeta entonces se transforma en oídos y voz de un pueblo que habla y llora y él escucha y llora con él.

Bien lo dijo Andrés Eloy Blanco:

La Patria es de todos: nadie se ha ganado el derecho exclusivo de amar a su Patria. Hay que presumir en todos el derecho de amarla y la voluntad de amarla”

Nuestra constitución reza en su Artículo 199º reza que: Los diputados o diputadas a la Asamblea Nacional no son responsables por votos y opiniones emitidos en el ejercicio de sus funciones. Sólo responderán ante los electores o electoras y el cuerpo legislativo de acuerdo con la Constitución y los Reglamentos”; más adelante, la misma constitución dice en su Artículo 201º que: Los diputados o diputadas son representantes del pueblo y de los Estados en su conjunto, no sujetos a mandatos ni instrucciones, sino sólo a su conciencia. Su voto en la Asamblea Nacional es personal”. En tal sentido Andrés Eloy nos dejó su pensamiento preclaro al respecto:
“Es necesario que se sepa que un Partido Político no es un bloque de mármol de donde la voluntad de un hombre, armado con un cincel y de un martillo, va plasmando la estatua de la opinión pública, unitaria y definitiva. Un partido político es ante todo, una Asamblea de Pensamientos”
Éste último es particularmente acertado cuando vemos que el parlamento venezolano ha sido una sucursal del partido de gobierno y, en 16 años, éste ha delegado su responsabilidad, atribuciones y funciones legislativas y de control, al ejecutivo y al presidente quien, gracias a varias oprobiosas leyes habilitantes, la ha utilizado para imponer - por vía de facto - lo que el pueblo rechazara en el referendo de las reformas. Por eso, los diputados de hoy reciben el latigazo del poeta:

Encuentro que no han estado algunos Diputados ni siquiera a la altura de la ecuanimidad parlamentaria; y las sesiones han tenido ciertos momentos que recuerdan el zaguán de esas casas donde se vende ropa vieja”

Nuestro sistema jurídico, basado en el Derecho Romano, pretende que la realidad se conforme a las leyes y no a la inversa, como sí es el caso del derecho consuetudinario donde el consenso del pueblo elabora las leyes amalgamando y conciliando costumbres, tradiciones e idiosincrasia del pueblo; por tanto son leyes útiles y aplicables. Por eso, para quienes aspiran una nueva constituyente (la vigésimo octava) sin haber cumplido, ni hecho cumplir, la de 1999, sin respetar el estado de derecho que ésta contempla, les recuerdo el pensamiento del poeta en este sentido, quien nos dijo:

“Cuando se hace una Constitución se hace un código de moral, pero no se hace una moral; cuando se hace una Constitución se hace una norma de conducta, pero no se hace una conducta; cuando se hace una Constitución se hace una Ley de buen gobierno, pero no se hace un gobierno”

Par quienes endulzan las orejas del pueblo con lo de su empoderamiento y les arman para defender el sistema, en franca colisión con el derecho único del estado del  monopolio de las armas, les digo lo que nos alertara el poeta:

“Yo le tengo más miedo a una mala autoridad de pueblo que no tenga en sus manos sino uno de esos pequeños machetes a quienes la malicia llanera apellidó “gucharaca”, que a un escuadrón de tanques que lleva en el tope los tres colores de mi patria y en su seno cinco soldados de mi tierra”

Para terminar, hay quienes se ilusionan con salidas de fuerza al estado de grave crisis política, económica y sicosocial del pueblo de Venezuela y para ellos el poeta les advierte:

“Nosotros creemos que, si aquí hay muchos enemigos de la democracia, lo democrático es que peleen aquí, con armas cívicas; y si escogen las otras, el pueblo venezolano sabrá probarles que la democracia es invencible en Venezuela”




1 comentario:

  1. Para el parlamento venezolano, fue un verdadero lujo la presencia del bardo cumanes Andres Eloy Blanco, admiradisimo poeta y de profunda cultura y exponenciado buen humor....felicitaciones por este acertado escrito.

    ResponderEliminar