jueves, 11 de junio de 2015

DIPLOMACIA y GUERRA DE MICROFONOS
(Ensayo sobre Relaciones Internacionales)

INTRODUCCIÒN

El presente ensayo pretende analizar la evolución de la Diplomacia, como de la Guerra, y su pertinencia ante el escenario de las Relaciones Internacionales a la luz del conflicto entre Venezuela y Guyana sobre nuestro Territorio Esequibo; así como, la influencia del lenguaje del presidente y demás líderes de ambas naciones, sobre la buena marcha de dichas relaciones y las consecuencias que pueden afectar la obtención y mantenimiento de los intereses vitales de la nación, por la inobservancia de las normas y procedimientos de ambas disciplinas de las Ciencias Políticas, propias de un buen estadista.

La importancia relevancia y pertinencia se sustenta y atiende a la dinámica que está ocurriendo en estos años, con énfasis en el 2015, agravadas por las inobservancias de Guyana al Acuerdo de Ginebra de 1966, expresadas, entre otras, por las concesiones para exploración de aguas jurisdiccionales correspondientes al territorio en disputa que ha otorgado y las acciones inamistosas que adelanta Guyana, con recrudecimiento en los últimos meses a consecuencia de la promulgación de Venezuela del decreto 1787, del 27 de mayo de 2015, para el establecimiento de las Zonas de Defensa Integral Marítima e Insular (ZODIMAIN) en respuesta a dichas acciones de exploración por buques norteamericanos de la empresa EXXON, en especial la que se refiere a la región del Esequibo y las negociaciones que Guyana ha hecho con países no adyacentes para extender sus jurisdicciones marítimas a  350 millas, usando como base puntos de dicho territorio y expresando que entre Venezuela y Guyana no hay nada pendiente.  

Los datos de las investigaciones están en la web y son de naturaleza abierta, así como en las noticias que han sido publicadas en su oportunidad.

ANÀLISIS

El término DIPLOMACIA tiene varias acepciones, el DRAE, el cual nos dice que es: Ciencia o conocimiento de los intereses y relaciones de unas naciones con otras”, también la refiere al Servicio de los Estados en sus relaciones internacionales”. En lo coloquial o cotidiano de las relaciones interpersonales privadas se refiere a la “Cortesía aparente e interesada” y cuando a mi entender se refiere al trato entre negocios o en las relaciones comerciales no tan sanctas, sería Habilidad, sagacidad y disimulo”. 
Algunos autores han definido la diplomacia de diversas maneras, entre los cuales podemos citar algunos:

·       El manejo profesional de las relaciones entre soberanos”. (Cohen).
·       Sentido común y comprensión aplicados a las relaciones internacionales. La aplicación de la inteligencia y el tacto a la dirección de las relaciones oficiales entre Gobiernos de Estados independientes”. (Nicolson).  
·       El conjunto de reglas y métodos que permiten a un Estado instrumentar sus relaciones con otros sujetos del derecho internacional, con el doble objeto de promover la paz y cultivar una mentalidad universal fomentando la cooperación con dichos sujetos en los más diversos campos”. (Cantilo)

Siendo la diplomacia el lenguaje de las relaciones internacionales y el derecho internacional el instrumento jurídico para su entendimiento sobre bases jurídicas basadas en los contratos y el Pacta Sunt Servanda, las Relaciones internacionales en Venezuela son atribución, deberes y funciones, como de la competencia y responsabilidad exclusiva del Presidente de la Republica, asistido por su Ministerio de Relaciones Exteriores. 

De cualquier modo, parece que PROFESIONALISMO, SENTIDO COMÚN, INTELIGENCIA Y TACTO son cualidades esenciales para un diplomático y, para mí, creo que por encima de Ciencia Política, la diplomacia es un arte, y se parece al humor en cuanto a que, según Aquiles Nazoa, éste es:

El arte de hacer pensar sin que el que piensa se  cuenta de que está pensando

Y lo digo porque, la diplomacia parece tener sus propios  códigos y maneras de expresarse; pues, en ella, al igual que cuando una dama dice no, quiere decir «quizá»; cuando dice quizá, quiere decir «sí»; y cuando dice , no es una dama; así mismo, cuando un diplomático dice , quiere decir «quizá»; cuando dice quizá, quiere decir «no»; y cuando dice no, no es un diplomático.

Por otra parte, en estos difíciles y aguerridos tiempos de lucha agonal por el poder, la misma guerra convencional ha sufrido transformaciones y ha pasado de ser:

Guerra de Primera Generación: la que se inicia con las armas de fuego y la formación de ejércitos profesionales al servicio de los estados en reemplazo de milicias mercenarias, a Guerra de Segunda Generación: la que se inicia con la industrialización y la mecanización, su elemento fundamental es la capacidad de movilización de grandes ejércitos y el uso de maquinaria bélica. Guerra de Tercera Generación: La que se inicia con la guerra relámpago o Blitzkrieg del ejército alemán, durante la Segunda Guerra Mundial. Surgió producto de la mecanización de los ejércitos (particularmente la invención de los tanques en la Gran Guerra) para romper el estancamiento de la guerra de trincheras. Se basa en la velocidad y sorpresa de un ataque, en la base de una superioridad tecnológica sobre el enemigo, impidiendo cualquier ejecución de defensa coordinada del atacado, el ataque se funda en la concentración de fuerzas aéreas y terrestres coordinadas, en la interrupción de comunicaciones del enemigo y en el aislamiento logístico de sus defensas, causando un intencional impacto psicológico aterrador, en esta etapa se ataca masivamente a los civiles para impedir que estos sostengan la industria bélica que necesita el enemigo para continuar la guerra. Guerra de Cuarta Generación: Al basarse la generación anterior en la superioridad tecnológica, llega a surgir un gran poder de ataque militar. La única forma sensata de intentar enfrentar es el uso de fuerzas irregulares ocultas que ataquen sorpresivamente al enemigo, tratando de provocar su derrota al desestabilizar a su rival, es decir, con el uso de tácticas no convencionales de combate. Una suerte de compensación practica de supervivencia a la asimetría de combate representada en diferencias muy significativas en el poder relativo de combate de los estados combatientes.
En cuanto a las comunicaciones sociales, debemos  traer al tapete el llamado “Quinto Poder” el cual es una denominación para la continuación de la serie de los tres poderes clásicos de Montesquieu (ejecutivo, legislativo y judicial); el cual ocuparía el quinto lugar tras el cuarto poder que se atribuye a los medios de comunicación.

Los líderes parecen no haber tomado consciencia de este poder y del hecho que la guerra es la continuación de la política por o con otros medios y no sólo la fuerza de las armas son un medio útil y válido, sino ese cuarto y quinto poder, el de los medios de comunicaciones, usado de manera PROFESIONAL, con SENTIDO COMÚN, INTELIGENCIA y TACTO, puede ser muy útil a los intereses nacionales.  

Así como los sistemas tradicionales de Comando y Control, de la guerra del pasado, se han transformado en sistemas de Comando, Control, Comunicaciones, Computación, Sistemas de Combate, Inteligencia, así la guerra comunicacional se ha trasformado y si antes había que ser discretos, hoy hay que medir todavía más lo que se dice y escribe, ya que hasta lo que no se ha publicado puede extraerse de una computadora gracias a los hackers.
No puedo dar fe; pero, se dice que El Gabo llegó a quejarse que le habrían publicado una novela que él todavía no había ni editado. Así como los piratas le fusilan a un cantante su master con el nuevo éxito en elaboración. En tiempos del “Gran hermano de la www” hay que tener cuidado hasta con lo que se piensa porque no hay nada oculto.
No puedo terminar sin citar dos ejemplos esenciales que pueden explicar cómo en el pasado lejano y reciente Venezuela ha sufrido de la incontinencia verbal o falta de reflexión de algunos de sus líderes, especialmente en cuanto a los casos de diferendos limítrofes y fronterizos.

EJEMPLOS

En primer lugar, debo recordar el caso del laudo Suizo de 1922 relacionado con el diferendo entre Venezuela y Colombia. A raíz de la promulgación del laudo de la reina regente María Cristina de España de 1891, hubo que proceder  la demarcación de hitos relacionados con la sentencia, para lo cual se designó una comisión mixta conformada por técnicos representantes de cada uno de los dos países, quienes debían asistir a las labores de definición de los puntos donde iban a ser colocados los mismos, para lo cual había que interpretar el castellano antiguo del laudo,  así como descubrir en el terreno los accidentes geográficos señalados y asociarlos con la sentencia.

Por razones desconocidas, o no confesables, los técnicos venezolanos no asistieron  a todas las labores in situ y los colombianos sí. Éstos querían que se fuera firmando a medida que iban amojonando los diversos hitos y no esperar al final para hacerlo, la posición de los venezolanos era que se esperara al final y se revisarían y de estar de acuerdo se firmaría el documento completo o reporte del trabajo de la comisión.

Los técnicos dicen haber enfrentado problemas para interpretar la fraseología del laudo en lo atinente a: 
“Desde los Mogotes llamados los Frailes, tomando por punto de partida el más inmediato a Juyachi, en derechura a la línea que divide el Valle de Upar, de la Provincia de Maracaibo y Río de El hacha; por el lado arriba de los Montes de Oca….etc., etc.”
Por lo que al no encontrar el “Mogote de los Frailes, el más inmediato a Juyachì”  tuvo lugar entonces un hecho lamentable como inaceptable, la comisión demarcadora sustituyó el Mogote de los Frailes, por un hito cualquiera, escogido a capricho; es decir, “Castillete”, un nombre infausto en la historia de Venezuela, que ni siquiera aparece en el laudo y para colmo de males se encuentra en la entrada del Golfo de Venezuela.
 El dictador Gómez en una alocución navideña felicitó a la Comisión Mixta por el trabajo realizado, sin saber que los venezolanos no habían asistido a las labores y, no habiendo recibido información actualizada y fidedigna, pensaba que todo iba bien.
 Pues bien, la posición que resultara favorecida en la sentencia del laudo suizo fue la colombiana; o sea, que se aceptaran los hitos a medida que habían sido colocados. Precisamente, basados en que si el su presidente dijo que eso estaba bien, ellos no podían sentenciar de otra manera.
 NO creo cometer infidencia ni difamación al traer a colación el segundo ejemplo, el de las infelices declaraciones del difunto, quien animado por afinidades ideológicas y en campaña para que Venezuela ocupara un sillón en el Consejo de Seguridad de la ONU, expresó el 20 de febrero de 2004, durante su visita a Georgetown, lo siguiente:

        "El asunto del Esequibo será eliminado del marco de las relaciones sociales, políticas y económicas de los dos países". 
        "El Gobierno venezolano no será un obstáculo para cualquier proyecto a ser conducido en el Esequibo, y cuyo propósito sea beneficiar a los habitantes del área".

Guyana, ni corta ni perezosa envió a Venezuela su embajador Odeen Ishmael quien, entrevistado por Valentina Oropeza, inteligentemente declaró:


“Chávez podría dar un paso al frente para retirar reclamo sobre el Esequibo”. El Nacional, (Posteado por Guyana.org)

Ante la pregunta de Oropeza de si Guyana suponía que Venezuela podría reconsiderar su posición, la repuesta del embajador fue:

Tenemos s esperanza de que las palabras del Presidente venezolano se hagan realidad, más aun cuando señala que la reclamación fue producto de las presiones de EUA. Creemos que Chávez tiene el mismo criterio que nosotros y por tanto `puede dar un paso al frente para retirar el reclamo.

Oropeza le hace el comentario de que esa decisión de 2004 del presidente venezolano había sido muy criticada en Venezuela y la respuesta fue:

Sí, pero fue una señal que permitió pensar que Venezuela estaba dispuesta a abandonar la reclamación del Esequibo. Nuestra posición hoy (2007) es que el Socialismo del siglo XXI no puede admitir contenciosos fronterizos.

CONCLUSIÓN

En virtud de lo escrito, debo concluir que quienes aspiran a  dirigir sus naciones deben tener en cuenta estas dos dimensiones la diplomacia y la guerra  en sus opciones modernas, así como las reglas, normas y procedimientos que ambas contemplan. No es para cualquiera asumir la responsabilidad de dirigir los destinos de su estado nación y preservar sus intereses vitales y flaco servicio le hacen a sus países si emiten lo primero que les bien a la boca. En ingles hay un dicho: “Make sure your mind is engaged before you put your tongue in gear” (“Asegúrate de que tu mente este encendida antes de mover la lengua)

Cualquier declaración de un líder debería ser preparada y nunca obedecer a la euforia del momento de mitin o de intereses electoreros ante el micrófono y mucho menos asumir actitudes atrabiliarias. Lo que está en juego es sumamente complejo y delicado y sus palabras pueden generar consecuencias insospechadas como inconvenientes a los intereses nacionales. 

No creí necesario seguir abundando en ejemplos para demostrar la importancia de la observación de las tradicionales y nuevas reglas de la diplomacia y de la guerra, y no transformarlas en Diplomacia y Guerra de Micrófonos.


Eddy Darío Barrios Orozco
Capitán de Navío
CI V-639.249

Lic. en Ciencias Navales. Oficial de CEMA
Individuo de Número, Sillón 25, de la Academia de Ciencias y Artes Militares y Navales
Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.  
Sociedad Bolivariana de Venezuela
Instituto Venezolano de Estudios Fronterizos (IVEF)



Mail: eddybarrios@gmail.com   /  Blog: eddybarrios.blogspot.com

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