jueves, 12 de abril de 2018

LA VERDADERA INTEGRACION

Cuando estudiamos “INTEGRACIÓN ECONÓMICA” en nuestros estudios de post grado, aprendemos que cuando dos o mas naciones encuentran que tienen  intereses conflictivos, los resuelven mediante la negociación (en el mejor de los casos) o van a la guerra. En cambio, cuando los intereses son cooperativos, se integran, se unen para sacar ventajas como grupo, de sus ventajas competitivas, de la sinergia de sus capacidades individuales, aprovechando la articulación de sus ventajas comparativas, sus recursos humanos, y naturales específicos, etc.

Toda integración supone primero un acuerdo político base o marco, según el cual se darán las relaciones que surgirán de la unión. El problema de la integración es que una vez que se llega a la decisión política al mas alto nivel, hay entonces que trabajar en la armonización de todos los sistemas internos de cada país, los políticos, jurídicos, económicos y sociales, etc., a efectos de articular normas y procedimientos y lo que es todavía mas importante, a las personas que son las que, en definitiva, hacen la integración y son las que se beneficiarán o sufrirán las fallas que no se solventen con tiempo, antes de proceder a iniciar las relaciones comerciales.

Sucede lo mismo que cuando dos familias deciden que van a pasar unas vacaciones juntas en la casa de una de las dos y hay un solo velocípedo, a la hora en que los niños de una y otra familia se reúnan para usarlo empiezan los problemas del funcionamiento de dicha integración y eso hace que se pierdan los esfuerzos y sobre todo el desiderátum de unión. Es por  eso que los países deben armonizar todo. Eso pasó - por ejemplo - cuando Venezuela y Colombia se unieron en el Pacto Andino.

“Pacto surgido en mayo de 1969 como una reacción a las dificultades prácticas de adelantar la integración a escala latinoamericana. Agrupó en un comienzo a Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú, pero más tarde ingresó Venezuela y se retiró Chile.

Luego de un comienzo auspicioso, el proceso se estancó, en particular durante los años ochenta cuando los países experimentaron graves dificultades en el sector externo que llevaron al incumplimiento sistemático de los compromisos. No obstante, desde finales de esa década y gracias al empujón político de los propios presidentes y sobre bases más flexibles, la integración subregional andina cobró nuevo impulso y los países asumieron compromisos tendientes a consolidar el espacio económico ampliado. Para ello, se ha buscado perfeccionar inicialmente la zona andina de libre comercio mediante la aplicación de un programa de liberación (reducción y eliminación de aranceles entre los países miembros) y la adopción de un arancel externo común (el arancel que se cobra a mercancías provenientes de terceros países) con el fin de constituir una unión aduanera. Igualmente, se prevé un desmantelamiento progresivo de las listas de excepciones y una gradual armonización de las políticas económicas. 

Dentro del grupo, Colombia y Venezuela, cuyo intercambio comercial e interdependencia económica son más estrechos, han decidido profundizar y acelerar su integración binacional, proceso que se ha facilitado por razón del acercamiento que han registrado sus políticas macroeconómicas y del dinamismo que han mostrado sus economías, de modo que el intercambio ha tenido un avance sin precedentes desde comienzos de los años 90. 

Ello ha dado pie para pensar en esquemas de pago con utilización de sus monedas nacionales (desdolarización del comercio) a fin de agilizar y reducir costos de los pagos. Igualmente la esfera de los intercambios se ha extendido a los proyectos de inversión, colocación de bonos y adquisición de instituciones financieras colombianas por capitales venezolanos. Todo ello permite esperar que en el futuro se logre consolidar aún más este proceso de unificación económica. De igual manera, se ha avanzado con mayor decisión en la armonización de las políticas macroeconómicas, aunque subsisten áreas donde, en razón de los resultados disímiles, resulta difícil lograr avances rápidos” 

Para asombro y disgusto de muchos, una vez que la integración iba marchando, donde había un intercambio de unos 3.000.000.000 de USD con ventaja favorable a Venezuela, y existían mecanismos de protección para los dos países, así como otras ventajas, Venezuela decide retirarse del pacto dizque para unirse a MERCOSUR donde no la querían (Paraguay alertaba de las fallas en la democracia y otros factores de Venezuela y no se equivocó)  y para implantar el ALBA y oponerse al ALCA.  

El 5 agosto de  2017,  Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil, fundadores del Mercosur, decidieron de forma unánime suspender a Venezuela del bloque por "ruptura del orden democrático". "La suspensión de Venezuela fue aplicada en función de las acciones del gobierno de Nicolás Maduro”.

Entonces, hoy Venezuela quedó “sin el chivo y sin el mecate”.  Para el Pacto Andino Venezuela y Colombia tuvieron que armonizar sus sistemas aduaneros (nomenclaturas, aranceles, normas especiales, restricciones, etc.) para las exportaciones e importaciones, y para pechar de una manera los productos de cada país y pechar diferenciadamente  los externos al pacto.   Como ejemplo de esto,

“mediante  Decisión 653 se aprueba el Texto Único de la Nomenclatura Común de Designación y Codificación de Mercancías de los Países Miembros de la Comunidad Andina denominada «NANDINA», en virtud del cual se incorporó la Cuarta Enmienda del Sistema Armonizado, con la finalidad de facilitar la identificación y clasificación de las mercancías, las estadísticas de comercio exterior y otras medidas de política comercial de la Comunidad Andina relacionadas con la importación y exportación de mercancías. Esta Decisión entró en vigencia el 1 de enero de 2007”.

La integración, en su visión clásica elemental, comienza por los tratados de libre comercio, luego van a  las uniones aduaneras, luego al mercado común y así sucesivamente, en miras de la integración total, que puede comprender un parlamento común, una moneda común y una suerte de “constitución” o sistema jurídico común; es decir, lo que nos hace pensar en una especie de soberanía compartida. La experiencia más evolucionada que conozco, es la Comunidad Europea (CE); y ya vemos que hay divisiones, abandonos, quejas, etc. Nada es prefecto. Pero, ese es el desiderátum.

Lo cierto es que sólo parece haber interés en la INTEGRACIÓN ECONÓMICA (buscando mercados para sus productos, mano de obra barata (mal pagada o explotada) donde no se favorece (no se reconoce enteramente) al factor trabajo de la ecuación de los factores productivos (tierra, capital y trabajo). Es por ello que hasta ahora hemos hablado solamente de la Integración económica, donde parece que los países desean centrar sus experiencias, en materia de uniones con sus países vecinos.  No se van más allá.

A mi juicio, la integración verdadera y efectiva y eficiente es la INTEGRACIÓN EDUCATIVA,  o integración académica, donde los países armonicen y articulen sus sistemas educativos para formar un profesional internacional, útil para la integración. Que un graduado de una universidad en su país sea reconocido en la comunidad, que hable los idiomas necesarios, que reciba los niveles adecuados y que su funcionamiento en cualquiera de los países sea apreciado, valido, y útil.

En este sentido, y dada la experiencia de nuestros jóvenes que han emigrado, quienes están no sólo dando la talla, sino que exceden los requerimientos  de los países a los que emigran, y se dice que éstos están cosechando lo que no sembraron, como son profesionales excelentemente graduados, es que sugiero que se forme, si no es que ya existe, una COMISIÓN ACADÉMICA SUPERIOR  INTERNACIONAL para el estudio y armonización de los distintos y numerosos pensa (planes de estudios) de  las universidades de esos países – por supuesto con sus individualidades como es el caso de la Historia y otras ciencias sociales que tienen que ver con la idiosincrasia, tradiciones y costumbres - y que los recién graduados e inclusive los que ya tienen años de graduados no tengan que pasar por el vía crucis de las apostillas y de las equivalencias, con las cuales los bandidos de los registros aquí y los explotadores de allá, están haciendo el negocio del siglo.  Emitirles o hace que sus diplomas de sus universidades sean considerados como una suerte de Pasaporte Académico Comunitario,  el cual sea el diploma que les expidió su universidad, con sus  debidos sellos y firmas y que -  al verlo -  el país extranjero sepa qué significa y qué estudió ese profesional. Por supuesto, unas pruebas de entrada pueden ser necesarias, mas un corto periodo de inducción- observación,  son mas que suficientes para evaluar al profesional.

Cuando escucho que mis amigos médicos cirujanos con experiencia de numerosas operaciones realizadas en hospitales y clínicas privadas en Venezuela, o sus años de ejercicio profesional, van a otro país y tienen que trabajar en la construcción, lavando pocetas y demás, como dice el chofer que nos desgobierna, me da mucha indignación.    

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