DIGNO DE RIPLEY :
El caso de la ausencia del presudente ilegítimo, es que ha debido solicitar permiso para ausentarse del país si pensaba permanecer más de 5 días fuera del mismo.
No valen excusas sobrevenidas o inventadas , como podrían ser fallas del avión, mal tiempo, enfermedad o cualquier otra.
No había justificación para ausentarse y mucho menos en condición tan crítica en el país , a menos que admitiera que la causa es provocada por él mismo , o como consecuencia planificada de su orden a los poderes conculcados de tomar las decisiones que tomaron , sentencias armonizadas de tribunales penales subalternos, y apoyadas por el CNE , que vimos en las horas inmediatamente cercanas a su despegue de Maiquetia, lo cual incluyó el bloqueo de toda la vía y toma militar de accesos y terminal, con dispositivos fuera de lo ordinario.
De alli la validez de la explicación y , si se quiere, justificación, de esperar al miércoles para contar con un nuevo elemento de juicio o convicción que sustente lo que se desea accionar, a partir del momento que supere el lapso de los 5 días. No antes. Es decir, que califique para el abandono del cargo. No conozco si existen otros requisitos o medidas reglamentarias, para calificar las ausencias del primer mandatario como temporales o definitivas ; pero, lo podríamos hacer por analogía, como el de cualquier otro cargo de carácter público e incluso privado. Nadie puede irse de su trabajo sin justificación ni permiso, más allá del tiempo establecido o prudencial y, a su regreso, debe tener y presentar las explicaciones y pruebas de su ausencia.
Ademas , en estas épocas de telecomunicaciones satélitales , se puede conectar en tiempo real mediante video llamadas, cosa que no se aplicó con el difunto, en cuyo caso caímos , por excesiva consideracion, en la dependencia de la confianza en interlocutores de dudosa moral, quienes sacaron pingües beneficios de esa situación, para mantenernos bajo control.
Hoy, tenemos un presidente sin partida de nacimiento y un ex presidente sin partida de defunción! !Algo realmente digno de Ripley!
lunes, 24 de octubre de 2016
domingo, 23 de octubre de 2016
DEVUÈLVANNOS LA CASA GUIPUZCUANA
La Casa Guipuzcoana de Puerto Cabello ha sido secuestrada por la política, la ignominia y la traición. Donde hubo hombres preparados, solventes académica y moralmente , se hizo posible la componenda artera y vil, para defenestrar a un hombre ilustre y violar su condición vitalicia . Se traiciona la amistad y a la ciudad se le priva de sus luces.
Ha sido la insensatez atrabiliaria y arbitraria de un enano acomplejado y de un grupo de hombres minúsculos, no en talla física, sino moral , y de un lustre insignificante tanto en sus conocimientos como en su figuración.
Mientras ellos se hunden en el lodo de su estulticia y de su anonimato intelectual , el pro hombre de nuestras letras se entrega en los brazos de su novia, Valencia, que le ama, respeta, admira y reconoce como el escritor e historiador y poeta más encumbrado y prolífico del estado.
Alguien dijo que Carabobo había perdido en el cambio cuando se le despojara de Tinaquillo y yo digo que Puerto Cabello ha sido despojado del farol intelectual más brillante de sus costas y , por ello, las naves juveniles navegan errantes el Golfo triste conducidas por un Caronte hacia el puerto de su perdición , sin el auxilio de los faros y boyas indispensables para guiar sus singladuras por el mar de las ideas. Inocentes navegan el sargazo de la alienación y naufragan en los bajos de la ignorancia, de la confusión y del mal ejemplo ante los cantos de sirenas.
Nuestro Puerto Cabello necesita al capitán y timonel seguro y enjundioso, para la nave de su cultura.
CN Eddy Barrios Orozco
Individuo de Número , sillón 25, de la Academia Nacional de Ciencias y Artes Militares y Navales
Miembro Correspondiente de la Academia de la lengua del Estado Carabobo
Miembro cofundador de la nueva Asociación de Escritores Carabobeños (AECA).
Miembro Correspondiente de la Academia de la lengua del Estado Carabobo
Miembro cofundador de la nueva Asociación de Escritores Carabobeños (AECA).
viernes, 21 de octubre de 2016
Dictadura y
Tiranía
¿Hasta cuándo
seguiremos confundiendo términos? Y ¿Hasta cuándo seguiremos usando eufemismos?
Los venezolanos hablamos un idioma rico y muy hermoso, con miles de palabras
raíces. Un lenguaje heredado de la nación conquistadora, es cierto; pero, cuya
riqueza y belleza son motivo de orgullo y unión de un continente y otras
naciones del mundo. Es de los idiomas más hablados en el orbe (más de 350
millones). Un idioma en el cual escribió su obra el genio de habla hispana
Miguel de Cervantes Saavedra. Según Unamuno, es el idioma en el cual Dios nos
entregó el evangelio del Quijote. Sorprende entonces el mal uso que hacemos del
mismo y la ignorancia que mostramos. Ignorancia que nos sujeta con cadenas
poderosas a la pobreza. Sin dejar de mencionar la necesidad de conocer acerca
de las Ciencias Políticas, y de Derecho
nacional Internacional Público (sus categorías y términos), de Economía, y de
otras ciencias sociales que nos ayudan a manejar o administrar situaciones y a
la gerencia de la vida en relación.
La Dictadura es la
facultad otorgada por un estado al gobernante, por medio de su congreso o
asamblea nacional, para que el gobernante gobierne dictando decretos, bypaseando
el poder legislativo, o haciendo sus veces de manera rápida o expedita. Todo
ello en respuesta a una situación extraordinaria que amerita reacciones
oportunas del ejecutivo ante amenazas a
la soberanía, ante elementos invasivos que imponen una defensa inmediata
categórica y decidida. Cuando su estabilidad y progreso se ven comprometidos o
limitados, cuando sus necesidades de desarrollo obliga a la satisfacción de
requerimientos ingentes. En resumen, una reacción en respuesta a necesidades
inminentes de logro o mantenimiento de los intereses vitales de la nación para su
sobrevivencia, sean de origen natural o creadas por el hombre, en este caso,
por enemigos o adversarios extranjeros, o de origen endógeno. Un Dictador es
una necesidad de estado.
Un Dictador recibe
un mandato y un tiempo para ejecutarlo. Una vez él culmina su tiempo, está
obligado, sin ambages ni caprichos, a restituir el estado de derecho ordinario.
Tampoco puede salirse de la naturaleza y competencia del mandato recibido. Por
tanto, un dictador no es necesariamente un término peyorativo. Todo lo contrario,
y se habla del dictador bueno, como el caso de Quincio Cincinato, en la Roma
Antigua.
Por su parte, un
Tirano sería aquel dictador que se sale del mandato tanto en naturaleza como en
tiempo. Otra forma de Tirano es quien accede al poder por medios distintos a
los contemplados o establecidos en el pacto social y político fundamental, como
es la constitución política de un estado-nación. O sea, quien da un Golpe de
Estado violentando gravemente el estado de derecho y el pacto fundamental, por
sí mismo e incluso con apoyo del TSJ o jueces regionales. Así mismo, cuando por
causa del poder accede al gobierno, o se mantiene en él, manipulando y ensuciando el derecho, no se
puede llamar Dictador, sino un Tirano, así de claro y simple.
Por contrapartida,
un gobernante debida y legalmente elegido (con transparencia), o un Dictador
debidamente facultado, al perder legitimidad por causa de su mal desempeño y
violación de la carta magna, o del mandato, se convierte en un Tirano. La Carta Interamericana
y El Estatuto de Roma definen este buen desempeño. No debería haber dudas o
cortapisas acerca de estos parámetros delimitantes del desempeño, que sustentan
la gobernabilidad. No hay campo para la
interpretación amañada o confusa; pues, no hay ambigüedades en su escritura.
Son pactos o tratados internacionales de obligatorio o vinculante cumplimiento.
La posibilidad de ser enjuiciado con base a sus postulados no muere nunca, no
prescribe.
Las
características que se asocian o acompañan a la dictadura y también a la
tiranía, en este caso en grado sumo, son: el autoritarismo y la invasión
totalitaria de todos los asuntos propios de la vida del ciudadano. Oprimiendo
el accionar libérrimo del ciudadano, de acuerdo a los derechos naturales,
sociales, políticos, económicos y fundamentales que le asisten de manera
taxativa y especifica, difusa o colectiva, en especial los derechos humanos; es
decir, aquellos que le devienen al hombre y a la mujer, niños, ancianos,
blancos y negros, rojos y amarillos, etc., del mero hecho de haber nacido en
este planeta, pues son derechos o conquistas universales de la humanidad.
Aquí se han venido
utilizando ambos términos – Dictadura y
Tiranía - de manera indistinta. Esto no sólo confunde, sino que no nos permite
identificar los delitos contra los derechos humanos, ni definir las violaciones
al estado de derecho, y con esta ignorancia compartida se intenta esconder las
acciones u omisiones del gobierno, y al mismo tiempo le sirve de ariete para
atacar a los opositores a sus acciones u omisiones, los tildan de golpistas,
lacayos, cachorros, cuando ellos son golpistas convictos y confesos, en su
euforia se confiesan cachorros de un régimen obsoleto y fracasado como el de la URSS , Cuba, Irak,
Bielorrusia, etc., y siguen a líderes oprobiosos, que gobiernan esos países.
Nos ofrecen el horizonte ideal o paraíso terrenal el modelo de Cuba, y su líder
Fidel Castro.
En Venezuela se
estaba instaurando un sistema o régimen político que ha pasado por la dictadura
(llamémosle buena, cuando se le ha dado la facultad de la Ley habilitante; aún
cuando existen serias críticas a sus dictámenes) y está hoy enseñando una clara
como avasallante tendencia hacia la tiranía invasiva y totalitaria, anunciando
y tratando de imponer un régimen de
partido único, de reelección indefinida, de maltrato de hecho y de palabras
contra la disidencia, la criminalización de la opinión divergente, el ataque a
la libertad de expresión y la ofensa continuada. Una reforma con visos de
constituyente secreta, y un método plebiscitario de referendo.
El presidente
ilegitimo Nicolás Maduro ha perfeccionado,
de un golpe, y observen que hago uso del término no sólo semántica y
figuradamente, sino jurídica y materialmente, y lo ha expresado con inusitada
ingenuidad al reconocer que no se pueden calar unas elecciones que saben que
van a perder. Esto es una observación tipo “El Rey está desnudo” que no admite
defensa ninguna. Es un tirano y de paso cobarde por artero porque lo dice y sale corriendo a esconderse en las faldas de sus cómplices internacionales. Nos
dejó el pelero.
El venezolano
quiere no sólo el derecho a expresarse, sino no quiere sufrir represalias o
consecuencias políticas, maquilladas de jurídicas, por sus ideas. No desea ser
encasillado o clasificado como delincuente, en este caso de conciencia, por
disentir. El GB (Ej.) Usòn Ramírez es un evidente ejemplo de estas
persecuciones. La lista de Tascòn, un oprobio vergonzoso, cuyos efectos durarán
décadas.
El artículo 57º
Constitucional vigente impone el límite legal y sensato de la libertad de
expresión, por la ofensa o violación de los derechos de un tercero o a una ley
del ámbito público. Pero para ello debe mediar la acusación, el debido proceso,
y una sentencia firme. Es decir, un juicio, por sus jueces naturales, bien sea
de carácter público o privado, donde ambas partes sean sometidas al estado de
derecho. No al albedrío de un factótum, de un gendarme necesario o del
cesarismo democrático. Mucho menos de fundamentalistas o Ayatolás Venezolanos.
Por favor,
agradezco documentarse. Hay libros de derecho público, nacional e
internacional, así como de ciencias políticas, donde deben, y debimos haber
leído todos quienes tuvimos, tenemos o tendremos responsabilidades públicas o
privadas de alto nivel. Así podremos estar preparados para no dejarnos
confundir. Que se confunda el pueblo llano, por carencia de debida y oportuna
información o instrucción especializada es natural, pero ello debe ser razón
suficiente para nuestro empeño en transmitir o comunicar conocimientos, en una
estrategia pedagógica y andragógica, que llegue a todos los niveles. Para esto
deben servir los Consejos Comunales y cuanto escenario exista.
En este sentido,
debemos reconocer que tanto el presidente, como un grupo de intelectuales que
le sirven de "Vallenilla Lanz", conocen de lo que predican; y en el
caso del comandante, éste tiene una gran capacidad de comunicación; pero, ambos
utilizan sus talentos para interpretar a su manera la historia, los conceptos y
usar la ideología como instrumento de dominación de la ignorancia de las masas.
El enciclopedismo,
la universidad y el conocimiento ilustrado no han llegado al común, y esa es la Espada de Damocles que
pende sobre la vida de amplios sectores marginados del conocimiento. De allí su
verdadera pobreza. Ya lo dijo Bolívar: “Moral
y Luces son nuestras primeras necesidades”, “los pueblos machan al ritmo de su
educación”… Es un deber de los más ilustrados compartir conocimientos, sin
manipulaciones, sin sofismas y sin intereses mezquinos, sectarios o
fundamentalistas.
No debemos aceptar
el sofisma (palabra sobre la cual también he escrito) ni la manipulación de la
verdad, sea esta de parte de oficialistas u opositores. La verdad y la claridad
diáfana de pensamiento y acción deberían ser el norte de las relaciones
plurales de un sistema democrático compartido por todos los ciudadanos. Al
consenso se llega por la vía del disenso. Esta es la solución dialéctica, y
debería ser reconocida como tal, por quienes se llaman Marxistas.
miércoles, 19 de octubre de 2016
REPLICA AL PADRE SOSA
El nuevo padre General de los jesuitas, el llamado “papa negro”, el
venezolano Arturo Sosa Abascal, explicó hoy que ni el Gobierno ni la oposición
“tienen un plan” para resolver la actual situación en Venezuela, reseña de Efe,
publicada en facebook. (Refutada por el almirante Rafael Hiizi Claver
del FMI). A continuación mi comentario:
Coincido con la admiración, respeto y afecto que expresa el
Almirante Rafael Huizi Clavier acerca de mi profesor Arturo Sosa, elevado por
el papa Francisco, a su nueva responsabilidad como General de los Jesuitas, o
de la compañía de Jesús, del mundo. En cuanto a lo de la carencia de planes y
propuestas de la oposición, también debo coincidir nuevamente con mi almirante, cuando éste le observa que no está de acuerdo con él, y muy respetuosamente
explico por qué:
La
Oposición Venezolana sí que tiene y ha presentado no una, sino muchas,
propuestas, le invito a leer la de GERVER TORRES (https://es.scribd.com/…/UN-SUENO-PARA-VENEZUELA-GERVER-TORR…)
la cual es apenas una.
Agrego,
la más reciente propuesta o plan de mi cuñado FELIPE PEREZ MARTI, presentada en
Prodavinci, en su temario denominado QUÈ HACER, referida a su propuesta LA VIA
SOLIDARIA y, como ellos, muchísimas mas. Sólo que el oficialismo no le hace
caso a nada de lo que los mismos diputados presentan en la asamblea nacional,
las cuales destruyen o engavetan, ni a lo que publicamos cien mil columnistas
quienes hemos venido analizando y criticando sus pensamientos y acciones y
hemos presentado ideas estructuradas para el cambio. En mi caso he publicado in
extenso, incluso mi plan de gobierno local para la alcaldía de Puerto cabello,
a la cual fue candidato en 2000.
La
constitución sería, en sí misma, la mejor guía para un plan de gobierno, para
lo cual bastaría con hacer bueno su preámbulo y desarrollar su articulado. Sólo
que ella ha sido violada ab initio por este régimen, el cual se ha dedicado a
descalificar, ofender y desatender toda crítica, propuesta o plan, que nos
enaltezca. Esto lejos de hacernos sentir avergonzados, nos produce genuino y
merecido orgullo.
NO
debemos soslayar el trabajo de la AN, no sólo en esta fase que pudiéramos
llamar estelar por contar con una mayoría calificada, la cual se han dado a la
tarea de desconocer y torpedear con un TSJ cooptado y obsecuente, rendido al
poder ejecutivo, el cual se ha transformado vergonzosamente en su bufete a lo
Vallenilla Lanz, sino desde que era minoría soportando la aplanadora oficial y
su trompadas estatutarias.
Me
duele que nuestro amado y admirado profesor el Padre Arturo Sosa, como le
conocimos en las aulas del Curso de Comando y Estado Mayor Aéreo nro. 15 en
1984 y le seguimos las aguas durante estos años, hasta su recién nombramiento,
haya sucumbido a la estrategia goebbeliana de descalificación que el régimen hace
de toda iniciativa de parte de su oposición, partidista o libre que, sin dudas,
tiene en este país y en el mundo. No obstante, le seguimos amando y respetando
y ahora mucho más.
No,
su excelencia y amado padre Arturo Sosa, no es que no se tengan planes, que sí
se tienen y muy buenos, es que este régimen no los oye, no los quiere oír y a
lo mejor ni los entiende. Ellos solamente entienden su lógica castro comunista
y sus deseos de enriquecimiento crematístico y no aceptan ninguna oposición que
no sea l sumisión a sus principios antidemocráticos y que arruinan a nuestra
patria. Pues, habrá que sacarlos con sangre y fuego, si es que nuestros amados
pastores no nos ayudan y, en su lugar, también nos descalifican.
viernes, 7 de octubre de 2016
TO GENERAL GRANGER PRIMERO MINISTER OF GUYANA.
El general Granger persiste en soslayar y no reconocer el Acuerdo de Ginebra de 1966. Desconoce la contencion unilateral de Venezuela de que el Laudo Arbitral de Paris de1899 es nulo e irrito , derivado de las irregularidades y demás vicios cometidos por los negociadores en dicho arbitraje.
Esa contención es el motivo esencial del artículo primero del acuerdo . Con el reconocimiento que en su tiempo firmara el Primer Ministro de Guyana, Forges Burham (sin coaccion ni apremio) , quedó claro que ese territorio no era Guyanes y que , en consecuencia, las partes debían proceder a alcanzar un arreglo práctico a la controversia, satisfactorio para las partes, y que para ello habrían de recurrir exclusivamente a los mecanismos de solución pacífica de controversias del artículo 33 de la Carta de Las Naciones Unidas.
Ese laudo de 1899 perdió su condición de cosa juzgada, en el mismo instante en que las partes , Venezuela y Guyana , firman ese Acuerdo de Ginebra de 1966. La controversia se remite a este tratado y no al laudo.
Cualquiera de los métodos señalados que sean explorados por las partes, es jurídicamente válido. Eso sí, no se puede adoptar la posición de víctimas cuando se está violando el espíritu y razón del acuerdo más reciente entre las partes , como es el de Ginebra de 1966 y en paralelo se conceden permisos para exploración en un territorio que nunca fue de inglaterra y menos de Guyana, la cual heredó el conflicto al serle concedida su independencia , abruptamente por Inglaterra, precisamente para evitar sentarse a negociar con Venezuela , habida cuenta de su debilidad para sostener unos derechos inexistentes sobre un territorio despojado a Venezuela , su legitima y legal propietaria. Acción de facto, gracias al poder militar imperial de Inglaterra frente a un país de menor poder relativo de combate, como era Venezuela en 1966 , con respecto al imperio inglés.
Guyana ha irrespetado el Acuerdo de Ginebra y hoy pretende presentarse como victima , que no lo es, de una presunta agresión venezolana, que no es tal. Es la justa reclamación venezolana de propiedad legal y legítima del nuestro Territorio Esequibo. Primero contra Inglaterra y hoy frente a Guyana. Es un mismo proceso continuado y ahora empeorado por las aspiraciones no genuinas, como indebidas, ni legales de Guyana, la cual actúa con alevosía y de manera engañosa , tratando de mal poner a Venezuela ante la comunidad internacional.
Nada mas lejos de la verdad. Venezuela no quiere nada del territorio Guyanes ubicado al este del rio Esequibo. Que es el único territorio que legalmente tenía Inglaterra en ese espacio geografico y donde tenía una colonia denominada Guayana Inglesa, a la cual concedió independencia junto con el conflicto con su vecino al oeste del rio esequibo.
General Granger y señores representantes de los países de la ONU, Venezuela sólo aspira a que se continúe buscando el arreglo práctico y satisfactorio para las partes, en respetuoso cumplimiento del acuerdo de Ginebra de 1966.
Es tal la verdad de lo afirmado por Venezuela , que los negociadores del acuerdo en 1966 dejaron en claro que nada de lo que las partes hicieran en ese territorio al oeste del rio Esequibo en disputa, podría ser entendido como cesión de parte del país afectado de sus derechos , ni significaba renuncia a su posición. Vale decir, ambas naciones reconocían la existencia de la contención venezolana derivada del despojo intentado por Inglaterra y que ambas buscarían solucionarlo con apego a fórmulas pacíficas.
No tiene otro sentido jurídico, ni de sentido común , entender la firma de un acuerdo que echaba por tierra la cosa juzgada por el Laudo de Paris de 1899.
Es necesario revisar y comprender el fenómeno de avance ilegal de inglaterra al oeste del rio Esequibo, los mapas elaborados por Shomburg y la aplicación por los árbitros de Paris del UTIS POSIDETIS DE FACTO, por sobre el UTIS POSIDETIS JURIS, a que obligaba la existencia de suficientes documentos, mapas previos y demás decretos, como el de la Capitania General de Venezuela, en la cual quedaba clara la propiedad de Venezuela del territorio Esequibo al oeste del rio Esequibo.
Mapas de Agustín Codazzi de 1840 así como de los cantones Piaroa y Upata, propios de la División político territorial de Venezuela , comprueban el límite de Venezuela con la Guayana Inglesa, teniendo como preciso lindero el río Esequibo. Al este quedaba la Guayana Inglesa y al oeste Venezuela.
El General Granger desconoce intencionadamente toda la tradición jurídica e histórica del conflicto y acusa a Venezuela de lo que Guyana esta haciendo. Es huir hacia adelante. Es usar el mismo método Shomburg, utilizado por Inglaterra. Despojar al vecino y luego plantear una negociación donde lo que se negocia es la parte despojada, para lo cual se ordena elaborar mapas por encargo para apoyar sus intenciones.
Eso ocurrió entre Venezuela e Inglaterra y eso intenta Guyana al conceder permisos de exploración en áreas marinas al frente del territorio en disputa y así intentar crear derechos inexistentes.
La comunidad internacional no debe aceptar ser confundida con respecto a este ancestral problema harto conocido por las potencias del orbe y hoy por todos los países de la ONU. Los avances tecnológicos permiten estar informados en tiempo real acerca de todo y de todos.
Apelamos al buen sentido, la buena fe y la comprensión de los países, para que sean factores de ayuda a la solución del conflicto y no se dejen confundir por las acusaciones infundadas de Guyana.
El general Granger persiste en soslayar y no reconocer el Acuerdo de Ginebra de 1966. Desconoce la contencion unilateral de Venezuela de que el Laudo Arbitral de Paris de1899 es nulo e irrito , derivado de las irregularidades y demás vicios cometidos por los negociadores en dicho arbitraje.
Esa contención es el motivo esencial del artículo primero del acuerdo . Con el reconocimiento que en su tiempo firmara el Primer Ministro de Guyana, Forges Burham (sin coaccion ni apremio) , quedó claro que ese territorio no era Guyanes y que , en consecuencia, las partes debían proceder a alcanzar un arreglo práctico a la controversia, satisfactorio para las partes, y que para ello habrían de recurrir exclusivamente a los mecanismos de solución pacífica de controversias del artículo 33 de la Carta de Las Naciones Unidas.
Ese laudo de 1899 perdió su condición de cosa juzgada, en el mismo instante en que las partes , Venezuela y Guyana , firman ese Acuerdo de Ginebra de 1966. La controversia se remite a este tratado y no al laudo.
Cualquiera de los métodos señalados que sean explorados por las partes, es jurídicamente válido. Eso sí, no se puede adoptar la posición de víctimas cuando se está violando el espíritu y razón del acuerdo más reciente entre las partes , como es el de Ginebra de 1966 y en paralelo se conceden permisos para exploración en un territorio que nunca fue de inglaterra y menos de Guyana, la cual heredó el conflicto al serle concedida su independencia , abruptamente por Inglaterra, precisamente para evitar sentarse a negociar con Venezuela , habida cuenta de su debilidad para sostener unos derechos inexistentes sobre un territorio despojado a Venezuela , su legitima y legal propietaria. Acción de facto, gracias al poder militar imperial de Inglaterra frente a un país de menor poder relativo de combate, como era Venezuela en 1966 , con respecto al imperio inglés.
Guyana ha irrespetado el Acuerdo de Ginebra y hoy pretende presentarse como victima , que no lo es, de una presunta agresión venezolana, que no es tal. Es la justa reclamación venezolana de propiedad legal y legítima del nuestro Territorio Esequibo. Primero contra Inglaterra y hoy frente a Guyana. Es un mismo proceso continuado y ahora empeorado por las aspiraciones no genuinas, como indebidas, ni legales de Guyana, la cual actúa con alevosía y de manera engañosa , tratando de mal poner a Venezuela ante la comunidad internacional.
Nada mas lejos de la verdad. Venezuela no quiere nada del territorio Guyanes ubicado al este del rio Esequibo. Que es el único territorio que legalmente tenía Inglaterra en ese espacio geografico y donde tenía una colonia denominada Guayana Inglesa, a la cual concedió independencia junto con el conflicto con su vecino al oeste del rio esequibo.
General Granger y señores representantes de los países de la ONU, Venezuela sólo aspira a que se continúe buscando el arreglo práctico y satisfactorio para las partes, en respetuoso cumplimiento del acuerdo de Ginebra de 1966.
Es tal la verdad de lo afirmado por Venezuela , que los negociadores del acuerdo en 1966 dejaron en claro que nada de lo que las partes hicieran en ese territorio al oeste del rio Esequibo en disputa, podría ser entendido como cesión de parte del país afectado de sus derechos , ni significaba renuncia a su posición. Vale decir, ambas naciones reconocían la existencia de la contención venezolana derivada del despojo intentado por Inglaterra y que ambas buscarían solucionarlo con apego a fórmulas pacíficas.
No tiene otro sentido jurídico, ni de sentido común , entender la firma de un acuerdo que echaba por tierra la cosa juzgada por el Laudo de Paris de 1899.
Es necesario revisar y comprender el fenómeno de avance ilegal de inglaterra al oeste del rio Esequibo, los mapas elaborados por Shomburg y la aplicación por los árbitros de Paris del UTIS POSIDETIS DE FACTO, por sobre el UTIS POSIDETIS JURIS, a que obligaba la existencia de suficientes documentos, mapas previos y demás decretos, como el de la Capitania General de Venezuela, en la cual quedaba clara la propiedad de Venezuela del territorio Esequibo al oeste del rio Esequibo.
Mapas de Agustín Codazzi de 1840 así como de los cantones Piaroa y Upata, propios de la División político territorial de Venezuela , comprueban el límite de Venezuela con la Guayana Inglesa, teniendo como preciso lindero el río Esequibo. Al este quedaba la Guayana Inglesa y al oeste Venezuela.
El General Granger desconoce intencionadamente toda la tradición jurídica e histórica del conflicto y acusa a Venezuela de lo que Guyana esta haciendo. Es huir hacia adelante. Es usar el mismo método Shomburg, utilizado por Inglaterra. Despojar al vecino y luego plantear una negociación donde lo que se negocia es la parte despojada, para lo cual se ordena elaborar mapas por encargo para apoyar sus intenciones.
Eso ocurrió entre Venezuela e Inglaterra y eso intenta Guyana al conceder permisos de exploración en áreas marinas al frente del territorio en disputa y así intentar crear derechos inexistentes.
La comunidad internacional no debe aceptar ser confundida con respecto a este ancestral problema harto conocido por las potencias del orbe y hoy por todos los países de la ONU. Los avances tecnológicos permiten estar informados en tiempo real acerca de todo y de todos.
Apelamos al buen sentido, la buena fe y la comprensión de los países, para que sean factores de ayuda a la solución del conflicto y no se dejen confundir por las acusaciones infundadas de Guyana.
TO GENERAL GRANGER PRIMERO MINISTER OF GUYANA.
El general Granger persiste en soslayar y no reconocer el Acuerdo de Ginebra de 1966. Desconoce la contencion unilateral de Venezuela de que el Laudo Arbitral de Paris de1899 es nulo e irrito , derivado de las irregularidades y demás vicios cometidos por los negociadores en dicho arbitraje.
Esa contención es el motivo esencial del artículo primero del acuerdo . Con el reconocimiento que en su tiempo firmara el Primer Ministro de Guyana, Forges Burham (sin coaccion ni apremio) , quedó claro que ese territorio no era Guyanes y que , en consecuencia, las partes debían proceder a alcanzar un arreglo práctico a la controversia, satisfactorio para las partes, y que para ello habrían de recurrir exclusivamente a los mecanismos de solución pacífica de controversias del artículo 33 de la Carta de Las Naciones Unidas.
Ese laudo de 1899 perdió su condición de cosa juzgada, en el mismo instante en que las partes , Venezuela y Guyana , firman ese Acuerdo de Ginebra de 1966. La controversia se remite a este tratado y no al laudo.
Cualquiera de los métodos señalados que sean explorados por las partes, es jurídicamente válido. Eso sí, no se puede adoptar la posición de víctimas cuando se está violando el espíritu y razón del acuerdo más reciente entre las partes , como es el de Ginebra de 1966 y en paralelo se conceden permisos para exploración en un territorio que nunca fue de inglaterra y menos de Guyana, la cual heredó el conflicto al serle concedida su independencia , abruptamente por Inglaterra, precisamente para evitar sentarse a negociar con Venezuela , habida cuenta de su debilidad para sostener unos derechos inexistentes sobre un territorio despojado a Venezuela , su legitima y legal propietaria. Acción de facto, gracias al poder militar imperial de Inglaterra frente a un país de menor poder relativo de combate, como era Venezuela en 1966 , con respecto al imperio inglés.
Guyana ha irrespetado el Acuerdo de Ginebra y hoy pretende presentarse como victima , que no lo es, de una presunta agresión venezolana, que no es tal. Es la justa reclamación venezolana de propiedad legal y legítima del nuestro Territorio Esequibo. Primero contra Inglaterra y hoy frente a Guyana. Es un mismo proceso continuado y ahora empeorado por las aspiraciones no genuinas, como indebidas, ni legales de Guyana, la cual actúa con alevosía y de manera engañosa , tratando de mal poner a Venezuela ante la comunidad internacional.
Nada mas lejos de la verdad. Venezuela no quiere nada del territorio Guyanes ubicado al este del rio Esequibo. Que es el único territorio que legalmente tenía Inglaterra en ese espacio geografico y donde tenía una colonia denominada Guayana Inglesa, a la cual concedió independencia junto con el conflicto con su vecino al oeste del rio esequibo.
General Granger y señores representantes de los países de la ONU, Venezuela sólo aspira a que se continúe buscando el arreglo práctico y satisfactorio para las partes, en respetuoso cumplimiento del acuerdo de Ginebra de 1966.
Es tal la verdad de lo afirmado por Venezuela , que los negociadores del acuerdo en 1966 dejaron en claro que nada de lo que las partes hicieran en ese territorio al oeste del rio Esequibo en disputa, podría ser entendido como cesión de parte del país afectado de sus derechos , ni significaba renuncia a su posición. Vale decir, ambas naciones reconocían la existencia de la contención venezolana derivada del despojo intentado por Inglaterra y que ambas buscarían solucionarlo con apego a fórmulas pacíficas.
No tiene otro sentido jurídico, ni de sentido común , entender la firma de un acuerdo que echaba por tierra la cosa juzgada por el Laudo de Paris de 1899.
Es necesario revisar y comprender el fenómeno de avance ilegal de inglaterra al oeste del rio Esequibo, los mapas elaborados por Shomburg y la aplicación por los árbitros de Paris del UTIS POSIDETIS DE FACTO, por sobre el UTIS POSIDETIS JURIS, a que obligaba la existencia de suficientes documentos, mapas previos y demás decretos, como el de la Capitania General de Venezuela, en la cual quedaba clara la propiedad de Venezuela del territorio Esequibo al oeste del rio Esequibo.
Mapas de Agustín Codazzi de 1840 así como de los cantones Piaroa y Upata, propios de la División político territorial de Venezuela , comprueban el límite de Venezuela con la Guayana Inglesa, teniendo como preciso lindero el río Esequibo. Al este quedaba la Guayana Inglesa y al oeste Venezuela.
El General Granger desconoce intencionadamente toda la tradición jurídica e histórica del conflicto y acusa a Venezuela de lo que Guyana esta haciendo. Es huir hacia adelante. Es usar el mismo método Shomburg, utilizado por Inglaterra. Despojar al vecino y luego plantear una negociación donde lo que se negocia es la parte despojada, para lo cual se ordena elaborar mapas por encargo para apoyar sus intenciones.
Eso ocurrió entre Venezuela e Inglaterra y eso intenta Guyana al conceder permisos de exploración en áreas marinas al frente del territorio en disputa y así intentar crear derechos inexistentes.
La comunidad internacional no debe aceptar ser confundida con respecto a este ancestral problema harto conocido por las potencias del orbe y hoy por todos los países de la ONU. Los avances tecnológicos permiten estar informados en tiempo real acerca de todo y de todos.
Apelamos al buen sentido, la buena fe y la comprensión de los países, para que sean factores de ayuda a la solución del conflicto y no se dejen confundir por las acusaciones infundadas de Guyana.
El general Granger persiste en soslayar y no reconocer el Acuerdo de Ginebra de 1966. Desconoce la contencion unilateral de Venezuela de que el Laudo Arbitral de Paris de1899 es nulo e irrito , derivado de las irregularidades y demás vicios cometidos por los negociadores en dicho arbitraje.
Esa contención es el motivo esencial del artículo primero del acuerdo . Con el reconocimiento que en su tiempo firmara el Primer Ministro de Guyana, Forges Burham (sin coaccion ni apremio) , quedó claro que ese territorio no era Guyanes y que , en consecuencia, las partes debían proceder a alcanzar un arreglo práctico a la controversia, satisfactorio para las partes, y que para ello habrían de recurrir exclusivamente a los mecanismos de solución pacífica de controversias del artículo 33 de la Carta de Las Naciones Unidas.
Ese laudo de 1899 perdió su condición de cosa juzgada, en el mismo instante en que las partes , Venezuela y Guyana , firman ese Acuerdo de Ginebra de 1966. La controversia se remite a este tratado y no al laudo.
Cualquiera de los métodos señalados que sean explorados por las partes, es jurídicamente válido. Eso sí, no se puede adoptar la posición de víctimas cuando se está violando el espíritu y razón del acuerdo más reciente entre las partes , como es el de Ginebra de 1966 y en paralelo se conceden permisos para exploración en un territorio que nunca fue de inglaterra y menos de Guyana, la cual heredó el conflicto al serle concedida su independencia , abruptamente por Inglaterra, precisamente para evitar sentarse a negociar con Venezuela , habida cuenta de su debilidad para sostener unos derechos inexistentes sobre un territorio despojado a Venezuela , su legitima y legal propietaria. Acción de facto, gracias al poder militar imperial de Inglaterra frente a un país de menor poder relativo de combate, como era Venezuela en 1966 , con respecto al imperio inglés.
Guyana ha irrespetado el Acuerdo de Ginebra y hoy pretende presentarse como victima , que no lo es, de una presunta agresión venezolana, que no es tal. Es la justa reclamación venezolana de propiedad legal y legítima del nuestro Territorio Esequibo. Primero contra Inglaterra y hoy frente a Guyana. Es un mismo proceso continuado y ahora empeorado por las aspiraciones no genuinas, como indebidas, ni legales de Guyana, la cual actúa con alevosía y de manera engañosa , tratando de mal poner a Venezuela ante la comunidad internacional.
Nada mas lejos de la verdad. Venezuela no quiere nada del territorio Guyanes ubicado al este del rio Esequibo. Que es el único territorio que legalmente tenía Inglaterra en ese espacio geografico y donde tenía una colonia denominada Guayana Inglesa, a la cual concedió independencia junto con el conflicto con su vecino al oeste del rio esequibo.
General Granger y señores representantes de los países de la ONU, Venezuela sólo aspira a que se continúe buscando el arreglo práctico y satisfactorio para las partes, en respetuoso cumplimiento del acuerdo de Ginebra de 1966.
Es tal la verdad de lo afirmado por Venezuela , que los negociadores del acuerdo en 1966 dejaron en claro que nada de lo que las partes hicieran en ese territorio al oeste del rio Esequibo en disputa, podría ser entendido como cesión de parte del país afectado de sus derechos , ni significaba renuncia a su posición. Vale decir, ambas naciones reconocían la existencia de la contención venezolana derivada del despojo intentado por Inglaterra y que ambas buscarían solucionarlo con apego a fórmulas pacíficas.
No tiene otro sentido jurídico, ni de sentido común , entender la firma de un acuerdo que echaba por tierra la cosa juzgada por el Laudo de Paris de 1899.
Es necesario revisar y comprender el fenómeno de avance ilegal de inglaterra al oeste del rio Esequibo, los mapas elaborados por Shomburg y la aplicación por los árbitros de Paris del UTIS POSIDETIS DE FACTO, por sobre el UTIS POSIDETIS JURIS, a que obligaba la existencia de suficientes documentos, mapas previos y demás decretos, como el de la Capitania General de Venezuela, en la cual quedaba clara la propiedad de Venezuela del territorio Esequibo al oeste del rio Esequibo.
Mapas de Agustín Codazzi de 1840 así como de los cantones Piaroa y Upata, propios de la División político territorial de Venezuela , comprueban el límite de Venezuela con la Guayana Inglesa, teniendo como preciso lindero el río Esequibo. Al este quedaba la Guayana Inglesa y al oeste Venezuela.
El General Granger desconoce intencionadamente toda la tradición jurídica e histórica del conflicto y acusa a Venezuela de lo que Guyana esta haciendo. Es huir hacia adelante. Es usar el mismo método Shomburg, utilizado por Inglaterra. Despojar al vecino y luego plantear una negociación donde lo que se negocia es la parte despojada, para lo cual se ordena elaborar mapas por encargo para apoyar sus intenciones.
Eso ocurrió entre Venezuela e Inglaterra y eso intenta Guyana al conceder permisos de exploración en áreas marinas al frente del territorio en disputa y así intentar crear derechos inexistentes.
La comunidad internacional no debe aceptar ser confundida con respecto a este ancestral problema harto conocido por las potencias del orbe y hoy por todos los países de la ONU. Los avances tecnológicos permiten estar informados en tiempo real acerca de todo y de todos.
Apelamos al buen sentido, la buena fe y la comprensión de los países, para que sean factores de ayuda a la solución del conflicto y no se dejen confundir por las acusaciones infundadas de Guyana.
domingo, 2 de octubre de 2016
Limpiando mi sombrero negro y mi gorra militar (kepis) blanco y viendo los resultados del plebiscito de Colombia. Había pronosticado el triunfo del NO y ayer lo discutía en Valencia. Lo hacía fundamentandome en la muy mala presentación al pueblo colombiano , como un chantaje y una extirsion, de las presuntas ventajas de un acuerdo entre las FARC y el gobierno.
Pues bien, el pueblo no está diciendo que no quiere la paz. Cuidado si las FARC y el mismo gobierno lo van a entender así . Lo que no quieren son esas condiciones. Decir que no se renegociará es como volver a chantajear al pueblo y decirle que el poder originario que siempre reside en el pueblo no es cierto. Que tienen que aceptar obligadamente lo que ellos al a limón decidan.
Entonces: ¿Para qué le consultaron al pueblo?
Me hace acordar de nuestras madres. Para pedirles permiso para salir no se le podía llegar ya vestido y listo y decirselo gritado desde la puerta. Había que pedírselo antes de bañarse.
Santos y las FARC firmaron antes de someterlo al plebiscito y el pueblo dio la única respuesta digna. NO!
Pues bien, el pueblo no está diciendo que no quiere la paz. Cuidado si las FARC y el mismo gobierno lo van a entender así . Lo que no quieren son esas condiciones. Decir que no se renegociará es como volver a chantajear al pueblo y decirle que el poder originario que siempre reside en el pueblo no es cierto. Que tienen que aceptar obligadamente lo que ellos al a limón decidan.
Entonces: ¿Para qué le consultaron al pueblo?
Me hace acordar de nuestras madres. Para pedirles permiso para salir no se le podía llegar ya vestido y listo y decirselo gritado desde la puerta. Había que pedírselo antes de bañarse.
Santos y las FARC firmaron antes de someterlo al plebiscito y el pueblo dio la única respuesta digna. NO!
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